La vinculación de los salarios a la productividad que establecía la reforma laboral de 2012 ha permitido a España “aprovechar todo su potencial en la generación de empleo”. Así lo considera el catedrático de Estructura Económica de la Universidad CEU San Pablo, Javier Morillas, que, por esta misma razón, desaconseja que la retribución salarial vuelva a estar directamente ligada a lo que establezca el convenio colectivo. Según ha expresado Morillas durante una ponencia en la Universitat Abat Oliba CEU, los convenios colectivos son “demasiado rígidos” y esta rigidez origina que se pierdan puestos de trabajo en empresas que no puedan cumplir con los baremos del convenio en su política salarial. Una situación que suele afectar, fundamentalmente, a empresas de pequeño y medio tamaño.
Morillas apuesta por una política salarial relacionada con la productividad, un criterio que ha denominado “política salarial solidaria” y que ya ha demostrado su eficacia. “En 2014, cuando todavía crecíamos al 1,4, ya generábamos empleo”.
La intervención de Morillas se ha producido en el contexto de la presentación su libro Los diez determinantes actuales del desarrollo económico. Naturaleza y causas de la “pobreza” de las naciones (Fundación Humanismo y Democracia).
En la obra, Morillas identifica, a partir de datos estadísticos, los aspectos que fundamentan el desarrollo de los países y, sensu contrario, explican el subdesarrollo de las naciones “pobres”. Tal como ha observado, “ahora los economistas podemos decir cuándo un gobierno va bien orientado en la generación de renta y empleo”, y esto es lo que hace en el libro: señalar cuáles son las políticas que conducen al desarrollo.
El desarrollo empieza en el mundo rural
Un error que suele explicar la falta de desarrollo es la escasa atención que se presta al sector agrícola. “El desarrollo económico viene del excedente generado por el mundo rural, que luego se orienta a la diversificación. No hay desarrollo posible sin sector agrario”, ha afirmado este economista.
Otro indicador es el del papel institucional de la mujer. Las tradiciones culturales tendentes a impedir u obstaculizar la presencia pública de la mujer “tienen una repercusión negativa en la generación de tejido productivo”.
También ha hecho especial énfasis en la estabilidad de precios, “condición necesaria, pero no suficiente, para la prosperidad de un país”. La estabilidad en los precios “favorece el ahorro, los procesos de inversión a largo plazo y, por tanto, el empleo”, ha argumentado Morillas.
En su exposición también se ha referido a otros aspectos relacionados con la arquitectura institucional de los países, como los tribunales de justicia, la existencia de registros de la propiedad y la estabilidad del marco constitucional. Asimismo, también ha aludido a factores como la educación, la seguridad y las infraestructuras. La escala de valores cerraba este decálogo de indicadores que sirve, al mismo tiempo, de diagnóstico y de receta para el desarrollo.
Morillas ha estado acompañado por el rector de la UAO CEU, Rafael Rodríguez-Ponga, que ha prologado la obra, y la directora de la Cátedra UNESCO en Paz, Solidaridad y Diálogo Intercultural de la UAO CEU, Carmen Parra.