La moneda única se une al festín de las divisas frente al dólar, después de que el movimiento sorpresivo de la Fed recortara más de medio punto porcentual al índice DXY del dólar. El euro ha recuperado cerca de un 4% en apenas dos semanas, desafiando las apuestas de una reducida volatilidad del par de divisas más operado del mercado. Sin embargo, los inversores se cuestionan ahora con qué iniciativa el BCE seguirá a la Fed, después de haberse mantenido prácticamente a la sombra hasta el momento. El banco solo anunció esta mañana un manual de reglas operativas para mitigar los riesgos de contagio entre sus funcionarios, limitando los viajes, conferencias y otras actividades de la institución.
Tras la contundente actuación de la Fed ayer y de otras que se esperan alrededor del globo, el BCE enfrenta una mayor presión para intervenir. Sin embargo, con el tipo de interés de referencia en terreno negativo y un amplio programa de expansión cuantitativa puesto en marcha desde el pasado año, la capacidad del BCE para actuar y la potencial efectividad de nuevas medidas es más limitada. Los recientes llamados por una mayor intervención fiscal en la Eurozona concentran un amplio protagonismo.
La Reserva Federal sorprendió a los mercados ayer con un recorte de emergencia de 50 puntos básicos en el primer anuncio extraordinario desde el colapso financiero en 2008. Jerome Powell destacó que, aunque los fundamentos macroeconómicos aún muestran un panorama sólido, los riesgos que supone el coronavirus para la actividad económica doméstica son mucho más pronunciados. La sorpresiva reacción de la Fed tuvo lugar después de que los mercados mostraran extremas señalas de estrés financiero, con la curva de rendimientos de los bonos del tesoro notablemente invertida históricamente un infalible indicador adelantado de recesión económica, y las bolsas domésticas desplomándose durante 8 de las últimas 9 jornadas. Los mercados de dinero y bonos retornaron parcialmente a la normalidad, mientras que el billete verde estuvo en la línea de fuego frente a sus pares del G10 y varias monedas emergentes. Jerome Powell destacó que incluso 50 puntos básicos no serían suficientes para contrarrestar los cuantiosos riesgos económicos y sanitarios que podrían derivarse del brote del coronavirus, lo que pone en evidencia que el potencial impacto económico es ahora mucho más preocupante. Con los tipos de interés fijados en el rango 1%-1.25%, la discusión se centra ahora en la posibilidad de alcanzar el límite de 0% de los tipos de interés y el cada vez más limitado espacio que tiene la Fed para insertar estímulo en caso necesario. El número de casos reportados a nivel global ya asciende a 93 mil, y la OMS confirmó que la tasa de mortalidad ascendió a 3,4%, en comparación con el 1% de la gripe común. El ajuste de la Fed vino inmediatamente después de una reunión de los ministros financieros del G7, donde se animó a las economías avanzadas a tomar esfuerzos coordinados para enfrentar la crisis. La Autoridad Monetaria de Hong Kong siguió el movimiento con un recorte de 50 puntos básicos y Corea del Sur anunció un paquete de estímulo fiscal de $9,8 mil millones. Toda la atención se centra ahora en qué otras iniciativas de política serán anunciadas a nivel global.
En medio de los trascendentales acontecimientos de ayer en los EE.UU. y la consecuente agitación del mercado, la libra esterlina se encontró relativamente fuera del centro de atención y continuó rondando cerca de los mínimos del día frente al euro, mientras se recuperaba ligeramente frente al dólar. El gobernador saliente del Banco de Inglaterra, Mark Carney, dijo a los legisladores del comité del Tesoro del Parlamento que el banco estaría preparado para reducir los tipos de interés si fuera necesario para mitigar el impacto del brote de coronavirus. Carney enfatizó que es probable que el virus sea un shock temporal, y que el papel del banco es evitar el cierre de los negocios debido a medidas temporales de contención del virus. Los datos de ayer incluyeron una lectura decente del índice de compras de la construcción, que llegó a 52,6 en febrero. Esta mañana veremos el lanzamiento del correspondiente índice de los servicios.
El peso mexicano sacó ventaja del recorte de 50 puntos básicos de la Fed ayer, aunque el avance contra el billete verde fue notablemente reducido para un evento de esta envergadura. La explicación más viable para este limitado movimiento es que el recorte de la Fed ahora señala el camino para una acomodación monetaria mucho más agresiva por parte de Banxico, por lo que los inversores ya descuentan que el diferencial de rendimientos que beneficia al peso frente al dólar será próximamente acortado. La mayor holgura que gana Banxico para introducir estímulo monetario a través del tipo de interés podría venir como un factor positivo al panorama macroeconómico de México, aunque los potenciales riesgos inflacionarios que asoman de una potencial devaluación del tipo de cambio mantendrán a Banxico extra-vigilante. En los próximos días, el peso podrá recuperar un terreno marginal frente al dólar dado los eventos recientes, pero el nerviosismo que todavía genera el coronavirus mantendrán a los inversores alejados de operaciones de alto riesgo. Hoy se publican las ventas domésticas de coches.