Aunque reconociera el Presidente que se equivocó con la persona (Bárcenas), también reconoció que lo defendió, que en el PP se cobran y cobraban sobresueldos, dejando en el vacío las respuestas sobre su relación con empresas financiadoras en B a costa de beneficiarse con obras públicas. Se dedicó a defenderse en todo momento en base a la única afirmación de que el confió demasiado en la persona y que se equivocó, pero no dio respuesta a ninguna de las preguntas que le realizó la oposición.
Especial relevancia tuvo la intervención de Rosa Diez, portavoz de UPyD, que lanzó al Presidente 20 preguntas que ni siquiera se digno a contestar una de ellas en su turno global de réplica. La única fuerza política que había ido al pleno a escuchar las explicaciones de Rajoy sin posicionamiento previo cerrado y que tras la callada por respuesta a su batería de preguntas termina solicitando la dimisión del Presidente.
Bárcenas tiene en sus manos mucha más munición de lo que ha sacado hasta ahora. El presunto delincuente sabe que puede terminar con el Presidente del PP cuando quiera y va a esperar a las declaraciones de los tres Secretarios Generales citados para el 12 y 13 de Agosto por el Juez Ruz para dosificar las acusaciones contra el PP y sus líderes.
El día 1 podríamos haber entrado en la historia como un país serio, que responde con sobriedad a las acusaciones o chantajes de personas indeseables. Pero no aprovechó Rajoy la ocasión y se limito a mirar para otro lado, con el yo no he sido, a mí no me miren y sus curiosos fines de cita. La prensa internacional critica su actitud en el pleno porque no sólo no ha aclarado nada sino que además deja en manos de Bárcenas la resolución del folletín. Ahora sí que está debajo de la manta de Luis “El Cabrón” y sin el apoyo de ningún grupo político excepto el suyo. Rajoy caerá más pronto que tarde.
- Francisco Pineda Zamorano es Asesor Relaciones Internacionales y Cooperación