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¿Navidad en Taiwán?

Christmas en el New Taipei City Plaza (Taipei)
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Christmas en el New Taipei City Plaza (Taipei)

Se han visto estos días en Taiwán muchos “Papas noeles”, árboles de Navidad por todas partes, luces, sonidos, canciones, anuncios en televisión o portales web anunciando la alegría de la Navidad

By Joaquín Cañas (Corresponsal en Taiwán)
martes 30 de diciembre de 2014, 10:02h
(Joaquín Cañas, desde Taiwán).- Hablar de Navidad en un país asiático, por ejemplo en Taiwán, no es precisamente hablar de esa Navidad que tú y yo conocemos de sobra, la de los ansiados reencuentros familiares bajo el hogar que se suceden más de una vez en prolongadas e inolvidables veladas, la de los tradicionales villancicos y los niños que salen a pedir el aguinaldo en busca de caramelos y dulces, la de los tres reyes magos, o la Misa del Gallo. Los centros comerciales, las tiendas, los escaparates, las universidades y colegios, incluso las personas, todo parece haberse fundido en un campo energético de radiación luminosa, el aura más misterioso y bucólico en que todos hemos acordado llamar ‘Navidad’. Al más estilo occidental el país se ha vestido de gala, para la ocasión, para algo. Ahora bien, todo se ha puesto apunto, sí. Pero, ¿a punto para qué?

Lo cierto es que la Navidad se disuelve a pasos acelerados, y aquí, mucho más rápido. Se van perdiendo tradiciones e historias –¿serían cristianos los primeros españoles en pisar suelo taiwanés (siglo XVII), ocupando el norte de la isla por 16 años?-, se desvanecen los orígenes -que un día pudieron traer los propios fundadores de la República de China cuando desembarcaron en la isla, muchos de ellos cristianos- , se pierden fechas céntricas como ‘Noche Buena’ o el propio ‘Día de Navidad’ en 25 de Diciembre, y la Navidad se reduce a la fiesta de Papa Noel que viene a hacer felices a quienes le admiran, en medio de la rutina y las labores.

He visto muchos “Papas noeles” en Taiwán estos días, árboles de Navidad por todas partes, luces, sonidos, canciones, anuncios en televisión o portales web anunciando la alegría del amor y los buenos deseos, la esperanza de tiempos mejores. Esta es la Navidad que todos conocemos, y que bien podría ser un punto de partida, el camino para ocasiones de reencuentro y reconciliaciones. Algo que ciertamente ocurrirá durante las vacaciones de Año Nuevo Chino para alegría de todos.

Pero la Navidad en Formosa es un estado ideal sin fecha, es un éter, una hipótesis encerrada en un marco que abarca el final de cada año pero sin días céntricos en medio o hacia los que encaminarse. El trabajo y los estudios continúan en estas fechas, para arriba y para abajo con tareas y proyectos, pero también alimentado por las compras, salidas y celebraciones. Con suerte encuentras una Universidad Católica y evitas clases –o trabajo- el 25 de diciembre.

Lo normal es que todo continúe como siempre pero más iluminado. Curiosamente, aquí en la isla, hasta hace bien poco el día 25 de diciembre siempre se respetó como festivo, también por motivos políticos, pero finalmente se transformó en un día normal y corriente, cuando los de arriba se cansaron y decidieron no dar rédito a una fiesta que consideraban fuera de contexto y que no merecía la pena conservar. Ocurre como con aquellos “tiempos líquidos” de los que hablaba Zygmunt Bauman, yo diría aún más, es la Navidad de unas fechas bonitas pero ciertamente extrañas y cojas en sus contenidos porque aún andan buscando algo, algo un poco más fuerte a lo que atarse, pero fracasan. La Navidad desconocida, la que cientos y miles de taiwaneses desconocen, es la que se remonta al cristianismo. La Navidad son tantas cosas…
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