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LA MUECA DE LA DESFACHATEZ

Blesa amenaza a la jueza recordándole la inhabilitación de otro juez por el uso de sus correos electrónicos

Miguel Blesa y Rodrigo Rato parecen reírse de todo y de todos, incluidos los Jueces.
Miguel Blesa y Rodrigo Rato parecen reírse de todo y de todos, incluidos los Jueces.

· Por su parte, Sánchez Barcoj se rió a la cara del tribunal al asegurar que los directivos de Caja Madrid estaban mal remunerados, a pesar de ganar más de dos millones de euros

sábado 27 de febrero de 2016, 09:12h
Blesa se negó a contestar a las preguntas realizadas por la jueza relacionadas con sus correos electrónicos contestando que ya había habido un juez que había sido inhabilitado por el uso de ellos. Blesa en su prepotencia ha empuñado la espada ante la jueza presumiendo de haber conseguido que se cortara la cabeza de uno de sus compañeros. Blesa que tuvo el privilegio de entrar por el garaje para evitar las cámaras y no tener que enfrentarse con una manifestación de afectados por su gestión, quiso leer su declaración hasta que la jueza le dijo que ya bastaba de leer lo que le puso muy nervioso a Blesa, no fuera a salirse del carril que le había marcado su abogado. Y así debía ser cuando entró en una flagrante contradicción con su “amo de llaves” en la Caja y compañero de fatigas financieras y judiciales, Sanchez Barcoj Y así fue cuando Blesa manifestó que el reparto de la masa salarial entre nueve y no diez de los miembros del Comité se debía a que los miembros restantes habían asumido nuevas funciones al repartirse las que realizaba el que había causado baja. Algo que negó Barcoj quien dijo que el reparto de la masa salarial se realizó sin asumir nuevas funciones.




Ha afirmado que el Consejo era consciente de que en 2007 el Comité contaba con 10 miembros y que en 2008 contaba con 9, como consecuencia de la baja de Ramón Ferraz que, según se acordó en el Consejo de Administración de 14 de abril de 2008, pasó a desempeñar funciones de alta dirección en Caja Madrid Cibeles por la adquisición de Banco Florida. Blesa afirma que la Comisión de Retribuciones se reunió en junio de 2008 proponiendo el incremento de la retribución de la alta de dirección de un 4,5% sobre la masa salarial de 2007 y que la Comisión Ejecutiva lo aprobó el 7 de julio de 2008 (tienen que aportar a la causa las actas en las que figura).

Respecto a las preguntas de la Juez sobre las concretas actuaciones que llevó a cabo para determinar el porcentaje que asignaba a cada miembro del comité, tal y como le encargo el Consejo, ha señalado que se reunía con cada miembro del Comité de Dirección y le fijaba sus objetivos y % de incremento de la retribución. A preguntas de la Juez sobre constancia documental de esas reuniones o la posterior comunicación del incremento a RRHH, ha señalado que siempre lo hacía de forma verbal. Para intentar justificar que se repartiera el incremento sobre la masa salarial correspondiente a los 10 miembros, entre los 9 que finalmente resultaron, ha manifestado que se llevó a cabo una reordenación de las competencias. Blesa ha afirmado que el 10/10/2008 asistió a la Comisión de Retribuciones para informar de la individualización del incremento salarial en cada miembro del Comité pero, a preguntas del Fiscal, ha señalado que no consta en ningún acta. En cuanto a la congelación de las retribuciones que se aprueba el 28 de octubre de 2008 ha afirmado que se debió a la quiebra de Lehman Brothers que, según el, se produjo en esa fecha (cuando, en realidad, fue el 15 de septiembre de 2008).

En cuanto a la remuneración variable, Blesa se ha basado en un Acuerdo con los sindicatos del año 1998 que establecía respecto al exceso no deducible su aportación a un “seguro complementario u otra fórmula alternativa”. Esa otra fórmula alternativa la utiliza como argumento Blesa para afirmar que estaba permitido computarlo como retribución y que no podía tener impacto fiscal en el perceptor, asumiendo que esa carga fiscal la soportaba la Caja.

Se ha centrado fundamentalmente en la compensación económica percibida por Enrique de la Torre y por Blesa. En relación a Enrique de la Torre se le ha preguntado a Blesa sobre el “incentivo a largo plazo” que determinó un aspecto importante de la indemnización de Enrique de la Torre, respondiendo con generalidades sin precisar a qué concretos incentivos respondía y donde se encontraban recogidos documentalmente. En relación a la indemnización de Blesa por pacto de no concurrencia, la Juez a aludido a la oscuridad de la cláusula de su contrato, él ha dicho que consultaron a Sagardoy y que le dijeron que estaba correcto, correspondiendo dicha indemnización a su sueldo durante dos años, el periodo de no concurrencia.

Barcoj por su parte ha manifestado que preguntas de la Juez ha afirmado que el no era el máximo responsable en materia de retribuciones, sino la Comisión Ejecutiva que resuelve a propuesta del Presidente. Sánchez-Barcoj ha reconocido que sabía lo que ganaban el resto de miembros del Comité de Dirección del que formaba parte, insinuando que no le parecía muy acertada la distribución de incrementos que hacía Blesa entre los miembros del Comité. Ha afirmado que si veía algo que no le cuadraba lo consultaba con el Presidente aunque parece ser que no fue el caso. Ha afirmado que el incremento aplicado sobre la retribución fija con base en la masa de 10 miembros para aplicarla a 9 miembros se realizó aunque las funciones seguían siendo las mismas (contradicción con Blesa).

Blesa y Barcoj se negaron a responder las preguntas de la única acusación popular presente, Ausbanc, pero la jueza estuvo precisa y mostraba un alto grado de conocimiento del proceso. Durante su declaración quedó patente una vez más el escaso cumplimiento de las normas de buen gobierno corporativo practicadas por Blesa durante su estancia en la Caja. No acudía a las comisiones, si lo hacía no se levantaban actas de lo acordado, y se levantaban sencillamente no se cumplían. Hasta los objetivos eran verbales y por supuesto espúreos en su cumplimiento.

Barcoj se rió a la cara del tribunal al asegurar que los directivos de Caja Madrid estaban mal remunerados, a pesar de ganar más de dos millones de euros. Lo que no añadió eran las prebendas vía tarjetas Black, viajes a Miami a todo lujo, créditos blandos, relojes caros y mucho mucho descontrol en la gobernanza de la Caja.

Si el consejo aprobaba una subida de sueldo a los directivos del 4,5% Blesa y su núcleo duro se lo subían el 26,3% algo que tanto la fiscalía como la acusación popular interpretan que hay indicios delictivos, quizás de ahí sus nervios.



En este procedimiento no se habla de errores de gestión sino que se trata de la caja ( la del dinero) y el menoscabo que le supuso a la antigua Caja Madrid su política retributiva. Hasta 15 millones de euros están en cuestión por haber se cobrado indebidamente.



Blesa siempre uso las retribuciones, tarjetas, e indemnizaciones para atraer a sus amigos o para castigar a sus enemigos.



El Supremo ha rechazado la inhibición de la jueza por lo que el procedimiento seguirá su curso en este juzgado con una jueza que se ha mostrado firme, segura y minuciosa en su interrogatorio.

Todo esto comenzó gracias a las reiteradas intervenciones de Ausbanc en la Asamblea General de Caja Madrid, sus denuncias por la compra del City National Bank of Florida y este caso lo que demuestra la escasa importancia que le daba Blesa


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