DURANTE 2016 LOS AYUNTAMIENTOS NO INCREMENTARÁN SU DEUDA
Presentado el Balance Anual 2015 de la Economía del Colegio de Economistas de Madrid
· Para Juan Velarde, tras crecer más del 3%, la economía española puede seguir creciendo a ritmo similar en los próximos años
viernes 11 de marzo de 2016, 08:27h
Actualizado el: 11 de marzo de 2016, 17:16h
El pasado 3 de marzo fue presentado el Balance Anual 2015 de la Economía realizada por el Colegio de Economistas de Madrid, n un acto que tuvo lugar en el Hotel InterContinental de Madrid, acto en el que estuvieron presentes Iñigo Fernández de Mesa Vargas, Secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa en funciones, y Jaime García-Legaz Ponce, Secretario de Estado deComercio.
Según el Informe, la economía española ha consolidado, en 2015, las buenas perspectivas que se apreciaban en 2014. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística,
el crecimiento, en volumen, se ha situado en un 3,2% frente al 1,4% del año anterior, lo que ha supuesto, en nuestro caso, superar la media europea; y esa expansión ha tenido su reflejo en los mercados laborales: el desempleo ha descendido hasta el 20,9% con un incremento del empleo de 525.100 personas.
Del lado de la demanda agregada, ese crecimiento se ha apoyado tanto en la demanda interna como en la externa. El consumo ha crecido, la inversión también y el saldo neto exterior, de acuerdo con los datos de la balanza de pagos enero-noviembre, se ha comportado de forma expansiva. Por su especial importancia, cabe destacar lo ocurrido con la fi nanciación
de la deuda pública. El coste medio de las emisiones efectuadas en 2015 ha sido, según datos de la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, del 0,84%, lo que ha permitido que el coste del saldo vivo de deuda se redujera desde el 3,47% del 2014 hasta el 3,14% del 2015.
Un dato especialmente positivo que no puede ser pasado por alto. Naturalmente, quedan problemas importantes por resolver y tal vez los dos de más calado sean la abultada deuda pública y un desempleo todavía muy elevado.
Las cifras ofi ciales de défi cit y deuda no se conocen todavía pero todo apunta a que el défi cit de las Administraciones Públicas se acercará al 5% del producto interior bruto y la deuda al 100%. Por lo que al desempleo se refi ere, la rápida creación de empleo de 2015 no debe hacernos olvidar que nuestra tasa de desempleo dobla todavía la media de la Unión Europea y que el paro juvenil resulta especialmente elevado.
¿Cuál puede ser la mejor solución para esos dos problemas? La respuesta, a nuestro entender, solo puede ser una: crecer, lograr que la economía crezca y que lo haga durante un período razonablemente prolongado. Si la economía crece, a ritmo parecido al del pasado año, el esfuerzo de consolidación fiscal se facilita: los ingresos de las Administraciones
Reflexiones en torno a un año expansivo
Públicas aumentan y algunos de los gastos disminuyen, por ejemplo los relativos al desempleo. Y no nos engañemos, la reducción de la deuda requiere la reducción del déficit, primero, y el equilibrio presupuestario después. El efecto bola de nieve –coste medio de la deuda superior a la tasa de crecimiento– no juega en estos momentos, de acuerdo con los
datos conocidos, pero la reducción de la deuda hasta límites razonables pasa por el equilibrio presupuestario.
Y lo mismo sucede con el desempleo. Con independencia de las políticas activas de empleo, siempre deseables pero de efecto limitado, el crecimiento es el gran reductor del desempleo, sobre todo si ese crecimiento se transmite a unos mercados laborales suficientemente flexibles. Y lo ocurrido en 2015 es buena muestra de esa relación crecimiento-empleo. Pero el crecimiento no depende solo de las políticas nacionales, en un país como el nuestro, perteneciente a la Unión Monetaria Europea y a la Unión Europea y con una abultada deuda pública. Depende de la confianza institucional y, muy en especial, de la confianza que nos otorguen los mercados financieros y que tiene un primer indicador en la prima de riesgo.
Mantener la confianza es requisito de primer orden para seguir creciendo, mantenerla y no olvidar que, por imitación de una frase conocida del repertorio operístico que la fiducia è un ventichelo.