www.elmundofinanciero.com

¿PUNTO DE INFLEXIÓN?

El Congreso del Partido de los Trabajadores diseña la estrategia de Corea del Norte

El Congreso del Partido de los Trabajadores diseña la estrategia de Corea del Norte
Ampliar

· Por Santiago Castillo, periodista y director de www.asiaNortheast.com

By Santiago Castillo
jueves 12 de mayo de 2016, 08:46h
El VII Congreso del Partido de los Trabajadores (PT) norcoreano ha supuesto reforzar la figura de su líder, Kim Jong-un, convencer a su pueblo que Corea del Norte es un “estado con armas nucleares”, pero que no usará su arsenal atómico si no es atacado y la aprobación del “plan quinquenal” para impulsar la economía del país para paliar la escasez eléctrica y de alimentos, pero el continuismo, de momento, prevalecerá. El régimen norcoreano sabe muy bien que nadie va a atacar o invadir Corea del Norte, pero Kim Jong-un debe tener preparado a su pueblo ante esta utópica posibilidad, pues si Pyongyang usara sus misiles contra Corea del Sur o Estados Unidos, sus enemigos de siempre, la contraofensiva estadounidense y surcoreana sería de tales proporciones que daría lugar a la desaparición del régimen comunista, por lo que esto no va a ocurrir nunca salvo el suicido norcoreano de realizar un ataque nuclear.



Lo mismo ocurre cuando el régimen dice que Corea del Norte es un “estado con armas nucleares”, y como tal quiere que se le reconozca para poder negociar directamente con Estados Unidos, que junto a Corea del Sur niegan esta afirmación norcoreana, cuyo régimen insiste en la política “hostil” estadounidense, por lo que “sólo usará su arma nuclear” si es atacado, lo que se antoja imposible. Nadie va a atacar a Corea del Norte.

Pese a su “Byong-jin” (desarrollo del programa nuclear), donde Kim Jong-un quiere mezclar el progreso nuclear con el desarrollo de la economía con su nuevo “plan quinquenal”, la única vía posible para relanzar el cambio y progreso en Corea del Norte son las conversaciones a seis bandas (Rusia, China, EEUU Japón y las dos Coreas), suspendidas desde 2008, encaminadas a detener su programa nuclear a cambio de reconocimiento diplomático, petróleo para suplir su falta de energía y ayuda humanitaria.

De hecho, Kim Jong-un dijo durante el congreso del PT que acatará la no proliferación de armas nucleares y se esforzará para la desnuclearización del mundo, pero en esta observación va implícita que previamente sea reconocido como un “estado nuclear”, de ahí la importancia de las conversaciones a seis bandas.

Corea del Norte tiene que cambiar en muchas cosas si no quiere que el régimen sufra lo suficiente para evitar su posterior caída, lo que no quiere, al menos de momento, nadie, pero cada vez es más difícil controlar a sus ciudadanos y las redes sociales no tienen fronteras, además las deserciones y el “hartazgo” de China no son factores de estabilidad interior, que ahora se fortalecerá, además de la del líder Kim Jong-un, se producirán ciertos cambios en cúpula del régimen con la incorporación de gente más joven para rejuvenecerlo, pero esta posible situación no soluciona el problema, sobre todo si se sigue aplicando la metodología de su padre, el fallecido Kim Jong-il, al favorecer la política del “songun”.

Esta política ha creado muchos obstáculos para el desarrollo económico del país, ya que contempla que el Ejército está por encima de todo, pero Kim Jong-un se ha centrado más a diferencia de su padre en el Partido de los Trabajadores, defendiendo su política de “Byong-jin” con el desarrollo económico del país, pero incluso habrá que ver a los nuevos “integrantes” del régimen si son capaces de ofrecer alternativas distintas de las que viene desarrollando el país y sobre todo cuando las Fuerzas Armadas y otras capas sociales viven por encima de la ciudadanía norcoreana y no es fácil perder ciertos privilegios.

Qué ha pasado tras el exitoso congreso del Partido de los Trabajadores, pues poco dado que el continuismo, al menos por ahora continuará, sólo que la capital, Pyongyang, ha sido escenario de los fastos actos con motivo de la celebración del VII Congreso del Partido de los Trabajadores (PT) con la presencia de muchos periodistas extranjeros que no contemplan un cambio real en el país y clave para que Corea del Norte tome otra senda que le conduzca a los importantes cambios políticos y económicos que debe hacer el régimen del joven Kim Jong-un, que vuelve a salir fortalecido interiormente tras cinco años en el poder después de la muerte de su padre Kim Jong-il, en diciembre de 2011.

Lo que sí es evidente que en los últimos años en Pyongyang han proliferado notables rascacielos gracias a la mejora de la economía norcoreana, donde ha entrado el dinero en un todavía incipiente libre mercado, incluso hasta hace poco las desiertas avenidas y calles de Pyongyang ahora circulan numerosos coches traídos desde China, además de una buena flota de taxis que antes no había.

Es decir, la economía norcoreana ha ido creciendo, pues hay pequeñas tiendas, los mercados con iniciativa individual, antes prohibida, están en bastantes lugares, lo que evidencia que Corea del Norte vive un capitalismo incipiente, pero la inversión extranjera exige más, la cual no llegará salvo que se hagan más reformas y lo mismo que en su momento hicieron China, luego Vietnam o Cuba ahora le corresponde a Pyongyang el ir incorporando aspectos de una economía de mercado para dar un mayor desarrollo del país.

El régimen comunista norcoreano debe dejarse ayudar desde el exterior, así podrá elevar su renta per cápita que no llega a los 1.000 dólares hasta al menos los 2.500 o 3.000 dólares para de esta forma incrementar el nivel de vida de una sociedad que pasa dificultades alimenticias, dado que desde 1948 vive en un “estado permanente de guerra” y ha sufrido varias crisis de hambruna por las inundaciones. Lo que pasa que a un mayor bienestar social-económico puede derivarse otras iniciativas que el régimen podría no controlar.

Pyongyang tiene fijarse lo que ha pasado en Vietnam y ha sucedido en China desde el punto de vista económico y así podrían darse más consumo, más mercados y sobre todo paulatinos cambios de tipo económico y en especial en Cuba, cuyo país está a punto de establecer relaciones diplomáticas con Corea del Sur y no sería una buena noticia para el régimen norcoreano.

Precisamente, las cámaras de comercio de Corea del Sur y Cuba firmaron esta semana un acuerdo para sentar las bases de la cooperación económica bilateral, lo que supone un avance para la normalización de las relaciones entre estos dos países que no mantienen lazos bilaterales y es bueno recordar que los exitosos Juegos Olímpicos de Seúl-88, la mayor participación olímpica hasta entonces (159 países), La Habana se solidarizó con Corea del Norte y no participo en ese importante evento deportivo que supuso el comienzo del reconocimiento de Seúl por parte de los países de la Europa del Este.

El Congreso del PT ha fortalecido el liderazgo del joven Kim Jong-un, pero sólo interiormente, y al menos la nueva estrategia de cinco años para el crecimiento económico del país puede ser un buen principio si las autoridades norcoreanas deciden cambiar su sistema productivo.

La importante necesidad de mejorar los medios de vida de los norcoreanos y resolver la cuestión de la escasez de energía eléctrica, así como impulsar la moribunda economía del país, que vive las duras sanciones de las Naciones Unidas por su cuarta prueba nuclear y el lanzamiento de un misil de largo alcance, obligan al régimen –para evitar males mayores- un plan quinquenal de cinco años para el desarrollo económico estatal de 2016 al 2020.

En definitiva, un congreso que fortalece el liderazgo del joven Kim, más moderno con corbata, más a lo occidental, que ha ratificado que el programa nuclear es imprescindible para la supervivencia del país, y que ha querido mostrar a los 24 millones de norcoreanos el éxito de sus últimas pruebas nucleares, pero un congreso que debe servir al régimen que con su programa nuclear (ahora con el “Byong-jin”) no puede salir de su aislamiento y a la vez puede tambalearse el régimen si no aplica importantes medidas económicas, aunque todo hace indicar que por ahora habrá continuismo en el tema nuclear y veremos qué pasa en el asunto económico, tampoco con grandes cambios, pero lo más notable ha sido reforzar la figura de Kim, de 33 años, que fue al mismo tiempo nombrado presidente del Partido de los Trabajadores de Corea (PTC), lo que supone una medida destinada a reforzar su fuerte control del poder.

Pero el Congreso del PT también ha servido para que Corea del Norte vea lo que hace China, que no envió a ningún representante y el mismo canciller chino no quiso pronunciarse sobre la histórica cita del Partido de los Trabajadores, aunque eso sí, el Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) felicitó a su homólogo norcoreano, el Partido de los Trabajadores de Corea (PTC).

No obstante, más de 65 años después Pekín sigue siendo un importante socio económico para Pyongyang y su principal fuente de ayuda humanitaria, aunque las pruebas nucleares de Corea del Norte, a las que se ha opuesto China junto al resto de la comunidad internacional, han distanciado a los dos tradicionales aliados.

China, sin embargo, a través de su presidente, Xi Jinping, ha asegurado que su país “no permitirá el deterioro de la seguridad de la península coreana”, tras las últimas pruebas nucleares efectuadas por Corea del Norte y volvió a reiterar la importancia de regresar a las conversaciones a seis bandas.

En suma, las duras sanciones impuestas por la ONU a Corea del Norte evitó la presencia de personalidades extranjeras, cuyo congreso fue cubierto por 130 periodistas extranjeros desplazados a la capital norcoreana, aunque en la última jornada fue expulsado el corresponsal de la BBC, Rupert Wingfield-Hayes, previamente detenido cuando iba a abandonar Pyongyang, dado que sus textos fueron considerados “irrespetuosos para el país”.

Los periodistas extranjeros han estado controlados en estos días en los actos del PT pero aun así pese a visitas guiadas seleccionadas para ver lo que interesa al régimen o en distintos actos donde se ver a personas felices para dar una imagen de normalidad, siempre es posible captar la profunda realidad del país más hermético del mundo, donde el tiempo juega en su contra si tímidamente no empieza a realizar cambios.

La apertura real que se produzca en el país será la obligada por las circunstancias, el país no puede seguir cerrado “a cal y canto” como lo viene haciendo desde siempre, además el férreo control que hace el régimen sobre su ciudadanía puede quebrarse en algún momento, que desconoce lo que ocurre fuera de sus fronteras, en especial en Corea del Sur y China.

La estricta vigilancia a sus ciudadanos y el extremado culto a la personalidad de su líder siguen reñidas para mejorar el nivel de vida de los norcoreanos, que no tienen acceso a Internet. Y como referencia en el sexto congreso del PT, celebrado en 1980, asistieron un total de 177 delegados de 118 países, incluidos China y Rusia.



¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+
0 comentarios