Si estás pensando en adquirir una furgoneta o vehículo comercial ligero, antes de decidirte, ten en cuenta el uso que le vas a dar porque sirven para transportar, ya sean personas u objetos. La capacidad de carga es un factor clave, hay que saber qué queremos transportar para elegir el tamaño correspondiente y a partir de ahí, ver las especificaciones. El tipo de carga también influye, pues de ello depende la forma de la furgoneta: puede ser un derivado de turismo, furgón cerrado, combi, chasis cabina, camper… Y priorizar si es para transporte de personas o mercancías, ya que el tamaño del habitáculo puede engañar. Ten en cuenta las dimensiones interiores del vehículo.
Es importante tener en cuenta el consumo, elegir un tipo de combustible u otro en función de la frecuencia o distancia de uso, no es lo mismo destinarla a recorridos cortos en ciudad que usarla para viajes largos. Se puede ahorrar significativamente eligiendo bien este aspecto.
También tiene relación con la potencia, escoge un motor adecuado si vas a llevar mucho peso que te proporcione un buen rendimiento.
Sobre todo en ciudad, es vital tener en cuenta la facilidad para aparcarla. Mira y compara bien las dimensiones exteriores también.
El precio también es un factor que condiciona en gran medida la compra. Por ello, recurrir al mercado de segunda mano es una muy buena opción. Compara precios y kilometraje entre las disponibles, para ver si es una buena opción. Siempre puedes tratar de negociar un poco el precio.
Para conocer más sobre el estado del vehículo, existen informes técnicos que avalan su uso o puedes llevarla a un taller oficial y pagar por un informe escrito y firmado. Además, pide el documento de la ITV. Los principales elementos a revisar son: puntos de desgaste, estado de la carrocería, probar la compresión y tapicería
Saber si el vehículo ha tenido determinadas averías o cambios de piezas puede hacerte ahorrar dinero, a veces es preferible pagar un poco más por una furgoneta que tiene repuestos recién cambiados que pagar menos y te toque repararla en un tiempo.
Desconfía de los “chollos” y dirígete a vendedores de confianza o concesionarios antes de tomar la decisión definitiva y nunca la compres sin haberla visto e incluso probado.
Por último, una vez te hayas decidido por tu nueva furgoneta y firmado el contrato de compraventa, contrata tu seguro. Existen diferentes modalidades y precios, en este caso te puede interesar un terceros. En Fénix Directo tienes diferentes modalidades que incluyen la asistencia en viaje y pueden cubrir lunas, incendio, robo, pérdida total, etc.
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