Por ejemplo, la discriminación horaria en la facturación eléctrica significa que podemos ahorrar un buen dinero si evitamos poner la mayoría de electrodomésticos durante el horario de trabajo de los días de diario. De hecho, la reducción de las facturas se notará todavía más, si puedes organizarte para poner lavadoras y horno solo durante los fines de semana, especialmente el domingo. También son útiles los programas diferidos de los lavavajillas que te permiten programarlos para que comiencen a funcionar en medio de la noche, cuando la electricidad es mucho más barata. Eso sí, ten en cuenta el ruido que hacen y si van a molestar a tus vecinos o incluso no te van a dejar dormir a ti.
La tecnología también nos lo ha puesto más fácil para ahorrar. Por ejemplo, son muy útiles para ahorrar las apps que te dicen dónde puedes echar gasolina a un precio más bajo. Si las usas, a largo plazo te ahorrarás un buen dinero. Por supuesto los comparadores de tarifas telefónicas, eléctricas, etc, son web de obligada visita cuando vamos a contratar estos servicios. Incluso las vacaciones pueden salir mucho más baratas si evitamos los hoteles y acudimos a páginas en las que se alquilan apartamentos.
En el día a día, el principal gasto de las familias es la compra diaria. Para ahorrar en ella, aparte de ir a establecimientos de descuento, con especial mención a los días sin IVA, lo más práctico es comprar solo productos de temporada y nunca optar por alimentos precocinados. Haciendo esto, no solo llevarás una vida más sana, sino que será mucho más barato.
Otros servicios que suelen llevarse un pico de nuestro sueldo son los seguros. Es importante que cada año, antes de renovar, estudies las posibilidades que te ofrece el mercado. Muchas veces, la fidelidad sale cara.
Finalmente, nuestros momentos de ocio también son una oportunidad para ahorrar. Por ejemplo reduciendo las consumiciones de alcohol y optando por aquellos establecimientos que nos ofrezcan, no ya el mejor precio, pero sí la mejor relación calidad – precio.
Vivir con poco dinero es difícil, pero se puede facilitar mucho si estamos dispuestos a cambiar nuestras costumbres sin que sea un drama. Aunque haya que hacer sacrificios, muchos de los cambios no impactarán tanto realmente en tu día a día.