Es interesante observar que, en comparación con las estadísticas normales de la gripe, el número de casos positivos suele aumentar hacia finales de febrero para alcanzar un máximo en marzo y retroceder en abril. Por lo tanto, esto puede utilizarse como una hoja de ruta y reforzaría el carácter temporal de este episodio en Italia. En caso de que así fuera y, dado que las calificaciones crediticias están orientadas al medio plazo, no creemos que esta incidencia tenga ningún impacto en las calificaciones a más largo plazo de las empresas italianas, ya que las agencias suelen otorgar calificaciones a través de ciclos.
Por lo tanto, me siento cómodo manteniendo a las empresas italianas ya que actualmente están proporcionando un excelente comportamiento para los fundamentales del crédito. No planeo aumentar ni disminuir mi exposición corporativa italiana, pero la mantengo estable ya que representa una sobreponderación del 7,5%. Los nombres que tenemos en cartera son compañías como Assicurazioni Generali, Mediobanca, Unicredito, Intesa SanPaolo, Enel, y Telecom Italia.
Por último, no debería ser necesario que el BCE relaje aún más la política monetaria durante este episodio temporal, teniendo en cuenta también los paquetes de estímulo muy fuertes y suficientes que ya están en marcha, a saber, el programa de flexibilización cuantitativa de final abierto, las reinversiones, el sistema de escalonamiento de la liquidez bancaria y las TLTRO. Aunque no es nuestro escenario base, si se requiriesen más medidas, el BCE todavía dispone de suficientes instrumentos a su disposición, como el aumento de sus compras mensuales, para hacer frente a cualquier debilidad imprevista que pudiera surgir. En resumen, creemos que tanto la temporada de primavera como el estímulo monetario aportarán alivio y recuperación, permitiendo que el capital siga persiguiendo el carry.