En estos momentos, y ante un aumento significativo de los contagiados, “el sector se muestra cada vez más vulnerable. Hasta febrero, ni bajaban los precios ni había una disminución de inversores. Incluso los inversores chinos continuaban con sus planes de inversión en el mercado inmobiliario. Pero la situación está cambiando a cada momento, y ya se puede empezar a hablar de las primeras cancelaciones de operaciones de compraventa”. Según el consultor, esto se debe a que las empresas en general están quedando en una situación muy vulnerable, y los trabajadores están aplazando la decisión de compra. “El parón por el momento se deja notar especialmente en Madrid, que ya es uno de los principales focos de la epidemia en el mundo”.
“Está claro que el alarmismo es lo más peligroso de esta epidemia, que puede tener efectos muy negativos para la economía. Si la situación se prolonga en el tiempo y geográficamente, el crecimiento se reducirá”, sentencia Molet.
“El sector más importante de nuestra economía, el turismo, es el más sensible a la epidemia. En mi opinión, hay que actuar rápidamente frente al coronavirus apoyando al sistema sanitario y a las empresas vulnerables”, concluye Eduardo Molet, que cree que, si cae el sector turístico, acabará arrastrando al resto.