La moneda única llegó a apreciarse más de un 1% frente al dólar en el rango más amplio del día, en otra sesión dominada por el apetito por el riesgo de los mercados. La segunda lectura del PIB en la Eurozona en el primer trimestre sorprendió con una revisión alcista, de -3.8% a -3.6%, aunque la publicación del dato tuvo un impacto limitado en la divisa. En cambio, los comentarios del Ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, animaron la operativa del euro, al indicar que el plan de rescate comunitario para la crisis podría ser aprobado por todos los miembros de la Unión Europea en un corto período de tiempo, a pesar de la oposición que aún enfrenta el programa en algunos estados.
Por su parte, algunos titulares hicieron eco del congelamiento de las negociaciones comerciales del bloque con los EE.UU. y su posible aplazamiento hasta pasadas las elecciones presidenciales de noviembre. Mientras el tema continúa varado, los riesgos de posibles sanciones arancelarias bilaterales se mantienen latentes, aunque esta es solo otra de las preocupaciones que tendrán que evaluar los inversores de la región. Los potenciales riesgos de deflación en la Eurozona mantienen atentos a los oficiales del BCE, quienes comienzan a abrir un intenso debate sobre la necesidad de un mayor grado de estímulo monetario. Varios oradores del banco central se presentan hoy a las cámaras, posiblemente haciendo alguna referencia al tema.
El billete verde alcanzó los mínimos de tres meses de acuerdo al índice DXY, que mide la fortaleza de la divisa frente a sus principales pares. La debilidad de la moneda se alinea con el optimismo imperante en los mercados de renta variable, donde múltiples indicadores continuaron registrando avances a nivel global. La actividad bursátil, sin embargo, se moderó ayer relativamente en tanto emergieron varias señales de que el despunte en bolsa está débilmente respaldado por las condiciones económicas reales. Esto sugiere que las capacidades de corrección del mercado son elevadas, lo que podría traducirse a las divisas como una recuperación del billete verde.
A pesar de que las bolsas asiáticas operaron con un tono mixto esta mañana tras la caída de los precios de producción en China, los futuros europeos y norteamericanos abrieron al alza en espera de la reunión de la Fed al cierre de la sesión europea. Los inversores pondrán especial atención a las nuevas proyecciones macroeconómicas que presentará la Fed hoy, en búsqueda de una dirección más clara sobre la recuperación económica. Aunque no se esperan nuevas medidas de política en el anuncio de hoy, los posibles comentarios de Powell sobre medidas adicionales de soporte monetario capturarán la atención de las cámaras y el apetito de los mercados.
La libra esterlina abrió esta mañana su décima sesión consecutiva de ganancias frente al dólar, en una racha alcista vista por última vez en 2012. La divisa recibe apoyo de un amplio sentimiento optimista del mercado, que ha empujado al dólar a la baja contra la mayoría de sus pares. En adición, el anuncio de nuevas medidas de desescalada en el Reino Unido acelera el impulso de la moneda. Junto con la reapertura de los comercios minoristas no esenciales a partir del próximo lunes 15 de junio, los parques zoológicos y los autocines quedarán abiertos al público. A pesar de las buenas nuevas, sin embargo, los persistentes riesgos de las conversaciones Brexit, cercanas a la fecha límite, mantiene una notable incertidumbre sobre la moneda. La resistencia a un nuevo aplazamiento en la fecha de salida por parte del gobierno británico no garantiza que el Reino Unido se despedirá del bloque europeo sin barreras comerciales, lo que podría amplificar la magnitud de la crisis derivada de la pandemia.
El peso mexicano pone un alto a la reciente racha alcista frente al dólar ayer, después de que las cifras mensuales de inflación amplificaran las expectativas del ciclo monetario expansivo. Al cierre de mayo los precios crecieron un 2.84% en comparativa inter-anual, por debajo del consenso del mercado de 2.98%. Aunque la trayectoria de los precios generales se alineó al repunte esperado después de que el indicador se desplomara en los últimos dos meses, la lenta dinámica de los precios justifica mayores recortes de los tipos de interés por parte del banco central. El precio actual del dinero se encuentra en un 5.5% tras ajustes de 150 puntos básicos como respuesta a la pandemia.
En las previsiones recientes de Banxico, el panorama inflacionario mexicano es notablemente incierto ya que varias fuerzas opuestas actúan sobre los precios domésticos. A juzgar por los datos de ayer, la notable desaceleración económica podría dominar el balance de riesgos de la inflación, justificando un sesgo acomodaticio de la política monetaria.