Todos hemos tenido la experiencia de consejos bienintencionados tales como: “si estudias encontrarás un buen trabajo”; “si te esfuerzas, tus jefes te lo reconocerán”, y un largo etcétera de consideraciones que, más pronto que tarde, se mostrarán como poco acertadas y precisas. Pero ¿qué hacer cuando es el jefe quien apropiándose de nuestras ideas las presenta como propias? ¿Y cuando él mismo, reconociéndonos como un potencia vital en el equipo, afea nuestra conducta o incluso nos despide, a pesar de estar ofreciendo un muy buen desempeño? En esas situaciones, el esfuerzo, el trabajo, la dedicación, la lealtad, el compromiso, la honradez o el ejemplo, se desvanecen y no salen premiados, sino penalizados.
“Aprendiendo a liderar” es válido para directivos y ejecutivos, para aquellos que asumen responsabilidades en la dirección de proyectos y personas. Es una obra que quiere constituirse en aliado cómplice de cara a dotar de valor adecuado a nuestros sentidos y sobre todo, fundamentar un “hacer coherente” con los mismos, dando así una respuesta más apropiada a cuanto ocurre en las entrañas de cualquier organización.
El hecho de que la persona que asciende a causa de sus conocimientos técnicos se encuentra súbitamente en la situación, nueva para él, de tener que dirigir a otras personas, es algo que explica por qué el entorno laboral se haya tan saturado de malos jefes. La gran mayoría de responsables de equipos viene propiciada por una sobrevaloración de la escala del saber, de conocimientos técnicos, del intelecto, de sacar buenas calificaciones. Esto manifiesta un déficit enorme de buenos jefes y directivos, quienes se encuentran faltos de una adecuada formación en la inteligencia emocional, pues no se saben manejar en el ámbito afectivo, que tiene como consecuencia “sentir” el mundo y la gente, sus dificultades, contradicciones, sus talentos y potencialidades.
El libro cuenta con 16 capítulos y toma como referencia la película norteamericana “El hombre del traje gris” (The man in the gray flannel suit) dirigida por Nunnally Johnson en 1956. Cada uno de ellos va acompañado de un tema musical, formando así, con la película y la discografía, un entorno favorable y distendido para el desarrollo de la trama de los personajes y para compartir las conclusiones que nos sugiere el autor.
Santiago Ávila cuenta con más de 35 años de experiencia directiva –los 22 últimos como Director General- por lo que acumula en su haber una dilatada experiencia en el ámbito de la empresa: toma de decisiones, negociación, resolución de conflictos, reorganización y dimensionamiento de la misma, dirección de equipos multidisciplinares, reingeniería de procesos y actividades de formación, mentoring y coaching. ¿Una lectura para el verano? Aquí tiene una buena recomendación.
FICHA EDITORIAL- Santiago Ávila
- Editorial Pearson, 2015
- 268 Páginas