Aceptemos que la volatilidad es consustancial a los mercados financieros. Los mercados tienden a subir con el tiempo, pero no lo hacen en línea recta. El inversor consciente debe mantener el rumbo sin distraerse.
Cómo evitar angustiarse ante las caídas del mercado
Los psicólogos que estudian cómo tomamos decisiones respecto al dinero señalan que la angustia que nos invade en momentos complicados se debe a sesgos conductuales que nuestra especie ha desarrollado a lo largo de milenios, como la aversión a la pérdida o el efecto de anclaje.
El estudio «Psicología económica para inversores», publicado por la Comisión Nacional del Mercados de Valores (CNMV), resalta que el ser humano tiene tendencia al optimismo. Por tanto, antes de adoptar una decisión de inversión repasa a conciencia las razones por las que pudiera salir mal.
Invertir a largo plazo con una estrategia concreta y de forma sistemática. Sobre esto último, la CNMV aconseja «recurrir a listas de comprobación que recogen tareas o preguntas que conviene realizarse antes de ejecutar una determinada operación y ayudan así a actuar de una manera más reflexiva mitigando los eventuales sesgos que puedan producirse».
Según un estudio realizado por la aplicación de formación en psicología financiera Brainvestor, a mayor conocimiento financiero del inversor mayor asunción de riesgos y, además, menor aversión a las pérdidas. Por tanto, el informe afirma que cuanto más inviertes en tu educación financiera, mayor es la preparación para invertir mejor. El conocimiento es el mejor antídoto del miedo.
Y aunque podamos consultar el estado de nuestras inversiones en todo momento y casi desde cualquier lugar, practiquemos la «desconexión digital financiera» y dejemos de mirar constantemente los movimientos de la cartera.
¡Tranquilidad, largo plazo y buenas inversiones!