Concretamente, un 51% de los jóvenes encuestados respondieron que, para tener una vida exitosa, lo más importante es la confianza. Seguido de dicha aptitud, los jóvenes resaltaron las siguientes habilidades y aptitudes como las más importantes, en el siguiente orden: resiliencia, espíritu de equipo, pensamiento crítico y resolución de problemas y bienestar mental y físico.
A la hora de elegir estas, los encuestados destacaron por ejemplo que “En el lugar de trabajo, hoy en día, especialmente en el caso de las mujeres, la confianza en uno mismo es esencial para que tus ideas sean escuchadas”.
Por otro lado, respecto a por qué la resiliencia es importante, argumentaron que “se trata de poder seguir adelante cuando es difícil”.
La pandemia y la Generación Z
Los jóvenes de la Generación Z que han participado en la investigación creen que la pandemia ha agravado el hecho de que estas actitudes sean las más importantes para hacer frente a la vida. Destacando especialmente:
‘Cuidado del bienestar': conocerse a uno mismo y cuidar la salud física y mental.
'La importancia de la empatía': comprender e identificar las emociones y los sentimientos de los demás.
'Tener una perspectiva global': entender y apreciar lo que sucede en el mundo que nos rodea.
'Resolución de problemas y pensamiento crítico': Analizar y evaluar la situación para ser capaces de extraer conclusiones y buscar soluciones.
'Comprender o ser consciente de cómo aprendo mejor y por qué': encontrar procesos óptimos y eficientes, así como soluciones.
De este modo, los encuestados destacaron la importancia de conocerse a uno mismo y de priorizarse. En palabras de uno de estos jóvenes: "Los últimos años nos han enseñado a todos lo importante que es ponerse a uno mismo primero, pues el agotamiento es real”. “Si no puedo cuidar mi salud mental, no lograré nada a largo plazo”, apuntó otro de ellos.
Christopher Bromham, director del International College Spain (ICS), único centro de Nord Anglia Education en Madrid, ha resaltado que “Los jóvenes son especialmente conscientes de que el mundo es imprevisible, inestable y lleno de incertidumbre. Por ello, es tranquilizador que destaquen estas aptitudes y habilidades como las más importantes para la vida. Pues, significa que comprenden lo importante que es desarrollarlas”.
En este sentido, Christopher Bromham ha destacado la necesidad de que los sistemas educativos estén adaptados y centrados en el desarrollo de estas aptitudes en sus alumnos. “Se logra preparar a los estudiantes a través de un currículo desafiante, que presente problemas y ayude a resolverlos en conjunto, de modo que se desarrollen estas capacidades y habilidades cada vez más importantes. Entre ellas, el pensamiento crítico y la capacidad de trabajar en equipo, tan importantes para la vida laboral”.