Durante el acto intervino, entre otros representantes, el embajador de España ante Naciones Unidas, Agustín Santos, quien recordó, por un lado, la urgencia de tomar medidas que den respuesta a los problemas de paro que existen a escala internacional y, por otro, que los ciclos de produccion no coinciden con esa urgencia.
Asimismo, destacó que, históricamente, la economía social se ha desarrollado especialmente en momentos de crisis como la actual -recordando el Covid, la guerra en Ucrania y los problemas de inflación- ya que “acumulan esa experiencia que un ciclo de produccion normal no prevé”. Por ello, concluyó que “para luchar contra la pobreza y la desigualdad, necesitamos una respuesta fuerte del movimiento de la economía social”.
También participó su homóloga de Senegal, Aminata Ly Diop; y la ministra de Economía Social y Solidaria y el Sector del Voluntariado de Francia, Marlène Schiappa, quienes coincidieron en señalar la fuerza de la economía social para crear empleos de calidad.
Durante el primer panel de la jornada, denominado ‘¿Qué es la economía social y solidaria y por qué es importante para la ONU?’, se compartieron experiencias de distintos países que están avanzando en estrategias de impulso de este modelo empresarial, como Eslovenia o Costa Rica.
Durante el segundo panel, que se desarrolló bajo el título ‘El papel de la economía social en los ODS a través de la innovación social e inclusiva’, intervino el presidente de CEPES y Social Economy Europe, Juan Antonio Pedreño, quien mostró el apoyo de las entidades representativas de la economía social en España y Europa a esta resolución para que “visibilice a la economía social como un actor global que actúa a través de la innovación social e inclusiva, desde los territorios y generando impacto”.
“Esta resolución es una oportunidad para situar a la economía social en el centro de la Agenda 2030 y de los ODS. Un modelo empresarial que contribuye a reducir las desigualdades y que se sitúa a la vanguardia de unas transiciones verde y digital justas”, concluyó.
Por otro lado, el presidente de CICOPA (Organización Internacional de Cooperativas de Industrias y Servicios) y director de Relaciones Institucionales de la Corporación Mondragón, Íñigo Albizuri, insistió en la importancia de incluir en el currículum educativo los valores de la economía social, ya que, según afirmó, “nuestros estudiantes están aprendiendo modelos del siglo XIX y XX, al centrarse en la obtención del máximo beneficio”.
Por otro lado, insistió en la necesidad de contar con una legislación ad hoc de economía social en los distintos países y de que las entidades de economía social estén representadas en las mesas de diálogo social. Asimismo, incidió en la importancia de fomentar el emprendimiento joven y de crear ecosistemas conectados “para apoyarnos los unos a los otros”. Para finalizar, apuntó a un par de ejemplos que contribuyen a afrontar los retos de la economía verde y digital: la creación de comunidades energéticas y el impulso de las cooperativas de plataforma.