Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes al mes de abril de 2025, revelan que, a pesar de una caída general del 3,5 % en el número total de fincas inscritas, las compraventas de vivienda en España aumentaron un 2,3 %, con más de 54.300 operaciones registradas. Este crecimiento refleja una demanda estructural que se mantiene sólida, incluso en un contexto marcado por tipos de interés altos y restricciones en la oferta. Robin Decaux, CEO y cofundador de Equito, señala que “un crecimiento del 2,3 % en compraventas en un mes donde todo lo demás cae dice mucho. El mercado no está en euforia, pero sigue muy vivo”. A su juicio “Lo importante es que la demanda es más informada, selectiva y exigente, buscando rentabilidad, agilidad y control, lo que cambia las reglas del juego”.
El segmento de vivienda de segunda mano sigue siendo el principal motor con un 79% del total, pese al marcado incremento de las transmisiones de vivienda nueva del 7,2 %. Además, el 93 % de las operaciones correspondieron a vivienda libre, mientras que la vivienda protegida, aunque con menor peso, creció un 1,9 %, evidenciando una reactivación transversal. Destacan además crecimientos significativos en regiones como La Rioja, Castilla y León y Extremadura, que podrían reflejar un desplazamiento hacia zonas menos tensionadas.
Desde Equito, subrayan que “el mercado residencial no se está enfriando, sino reordenando. La obra nueva crece más que la usada, y las regiones menos tensionadas ganan peso. La demanda no desaparece, se desplaza y evoluciona”. Los expertos añaden que “el inmobiliario sigue siendo una vía relevante, pero ya no se accede como antes, por eso es necesario repensar las formas, no los fundamentos”.