Por su parte, Alberto Giménez Artés, presidente de la Fundación Economía y Salud, destacó el trabajo previo desarrollado por la entidad para identificar mejoras relevantes en el sistema sanitario español y situó este nuevo informe como un paso decisivo hacia la comparación internacional mediante el análisis integral de ocho países europeos.
Un análisis comparado de innovaciones en ocho sistemas sanitarios
La presentación principal corrió a cargo de José María Martín Moreno, director de la Cátedra GIS, quien describió el informe como un trabajo “coral e integral” que examina innovaciones y buenas prácticas de Austria, Chipre, Dinamarca, Estonia, Francia, Países Bajos, Portugal y España (en el ámbito de experiencias locales). El estudio evalúa su potencial transferibilidad al SNS en un horizonte de 36 meses.
Martín Moreno incidió en que el documento es un ejercicio de benchmarking apoyado en revisión documental, integración de evidencias secundarias y, cuando ha sido necesario, aportaciones de encuestas y consultas a expertos. Ofrece una visión conjunta de políticas, reformas y herramientas tecnológicas que han demostrado resultados medibles. Entre ellas, se señala el potencial de la inteligencia artificial para reforzar la estratificación de riesgos y el apoyo clínico, siempre bajo una gobernanza clara y sin sustituir el juicio profesional.
Los autores responsables de cada una de las diez áreas estratégicas expusieron las conclusiones relativas a prevención, atención primaria, gestión hospitalaria, cuidados intermedios, coordinación sociosanitaria, digitalización, capital humano, sostenibilidad financiera, calidad y seguridad del paciente y gobernanza sanitaria. Los expertos Fernando R. Artalejo, Domingo Orozco, Luis Carretero, Manuel Mirón, José Ignacio Nieto, Jaime del Barrio, Mercedes Hurtado, Isabel Tovar, David Cantarero, Inmaculada Mediavilla y Mercedes Ortiz.
Principales hallazgos del informe
El informe plantea la necesidad de avanzar hacia una gobernanza orientada a objetivos y sustentada en una planificación plurianual estable, tomando como referencia experiencias consolidadas en Europa. También propone la creación de una autoridad técnica ligera que facilite la integración de redes asistenciales, mejore la respuesta coordinada ante crisis sanitarias y garantice la interoperabilidad en la práctica clínica.
En materia de financiación, señala la importancia de promover modelos de pago por valor y por episodio, siguiendo la estela de países que ya experimentan con estos esquemas. En el ámbito digital, destaca que la interoperabilidad clínica y farmacológica es una condición esencial para una transformación efectiva del sistema, e insta a establecer estándares obligatorios y una cartera común de servicios digitales que incluya carpeta de salud, receta electrónica avanzada, federación de imágenes, mensajería clínica segura y telemonitorización.
Hoja de ruta para la implementación de las innovaciones
La propuesta de implementación se estructura en tres fases. En la fase inicial, recomienda aprobar estándares de interoperabilidad, definir pliegos tipo para compras sostenibles y seleccionar territorios piloto para redes integradas y programas de telemonitorización.
En una segunda etapa, sugiere establecer acuerdos marco entre el Estado y las comunidades autónomas, extender la telemonitorización a procesos trazadores y activar un plan de “hospitales verdes” con indicadores públicos.
La fase final plantea una evaluación independiente, la consolidación de la cartera digital común y la ampliación de las redes integradas y de las compras conjuntas en tecnología y farmacia hospitalaria. Esta hoja de ruta, junto con las fichas de innovación elaboradas por la Cátedra, ofrece a los responsables sanitarios una herramienta operativa para planificar, legislar y orientar decisiones estratégicas.
La Cátedra de Gestión Innovadora para la Salud reafirmó en el Congreso de los Diputados su compromiso con el análisis riguroso y el diálogo continuado, con atención a la dimensión humana de la atención sanitaria y a promover medidas útiles para la mejora continua de resultados de los servicios sanitarios.