Unos pierden la vida sepultados pero otros salen por huecos cono ventanas o agujeros. La familia es otro tema a te er en cuenta y hay tres fases fundamentales.
La primera es saber si las personas allegadas están en el tren o por azar no se subieron al mismo.
Luego la etapa peor es la duda de si esta viva o muerta ka persona Es la etapa más angustiosa y traumatica con bulos e informacion a cuentagotas y que a veces y en caso de desaparecidos dura micho. En caso de muerte la identificación del cadáver debe hacerlo la persona más fuerte.
En todas estas fases entra de lleno la intervención psicológica con apoyo sanitario ante síncope, ataques de pánico y atención a heridos.
Hay una negación de la realidad y no asumir el familiar esta muerto. Una madre en Angrois decía su hija no estaba en el vagón calcinado y que era la hija de un amigo.
Habrá secuelas físicas y psíquicas, somatizaciones, tinnitus, miedo a viajar en tren y lo que he llamado como el íindrome de huída que es no pasar por los lugares le recuerdan el horror.
Una política ha dicho como nuevo algo yo he dicho en el 2013 y es que la ayuda por síndrome debe extenderse a bomberos, policías, guardias, gente solidaria, sanitarios aunque no sea de la magnitud de una pérdida pero si de presenciar y vivir in situ la tragedia.
Mención especial y abrazar fuertemente a Cristina, la niña de 6 años un ángel verde la salvo al quitársela los zapatos y la ropa y hoy han enterrado a sus padres, a su hermano de 12 años, a su primo en El Aljarafe aunque la madre era de Punta Umbría, Huelva.
España entera llota con Huelva y Andalucía. Este síndrome durará mínimo un año pero el recuerdo toda ina vida.
Queda mucho por hacer. Prevención y Justicia.