Ahora nos ofrecerá del 13 al 22 de febrero un verdadero festival culinario coinciciendo con las celebraciones del Año Nuevo Chino, y que incluirán un menu especial para el Año Nuevo y cócteles especiales efecttuados con licores chinos exclusivos, todo ello complementado con espectáculos tradicionales en vivo y con sorteos especiales para los clientes.
El local impresiona desde el primer vistazo con una buena oferta de salas para reservados, que se pueden ampliar con un sistema de biombos y puertas abatiles impresionantes. Todo es liujo y exlcusividad. El local ocupa un imponente espacio de tres plantas, con capacidad para unas 300 personas, incluyendo barras, salones amplios y ocho reservados privados equipados para eventos, celebraciones o comidas de negocios.
La decoración combina elegancia contemporánea con toques tradicionales: farolillos que suavizan la luz, lienzos en las paredes que evocan escenas rurales y urbanas de China, dragones como picaportes y una vajilla con patrones ancestrales. El ambiente es sofisticado y acogedor, con un servicio atento y profesional que guía al comensal sin invadir su espacio. Es un lugar donde la calma reina, ideal para quienes buscan no solo comer, sino sumergirse en una cultura milenaria.
A parte del local y del servicio extraordinarios, resulta verdaderaente impactante la oferta de su carta, un verdadero recorrido por los sabores de China, con platos representativos de regiones como Cantón, Shanghái, Pekín y Sichuan. Ingredientes importados directamente del país asiático garantizan la autenticidad, y la preparación respeta técnicas ancestrales. Entre los entrantes destacan los dim sum especiales hechos a mano, como los de marisco o vegetales, o la ensalada de medusa con un toque crujiente. Ingredientes verdaderamente chinos como los pepinos de mar, determinados cangrejos, setas silvestres, abalón y verduras auténticamente chinas, lo han convertido en el lugar preferido de los amantes de la cocina china.
Para los principales, no hay que perderse el pato laqueado a la pekinesa, asado en un horno especial de madera de fruta y servido con el ritual clásico: piel crujiente, carne jugosa y pancakes para envolver. Otros hits incluyen el estofado de pepino de mar con mijo, un plato nutritivo y delicado; el pez ardilla en salsa de tomate, con su forma escultórica y sabor agridulce; o el jabalí con guindilla picante, acompañado de panecillos de cereales, que aporta un picante intenso pero equilibrado. Para los valientes, opciones como el carré de ternera al estilo Sichuan, con su picor característico, o el cerdo negro salteado con un toque especial. Los precios, aunque no detallados públicamente, se sitúan en un rango medio-alto, con menús que rondan los 40-50 euros por persona, justificando la calidad gourmet.
Algunos de sus más llamativos y sugerentes platos son el rodaballo al vapor, las costillas de ternera estilo nacional, el tofu suave con carne de cangrejo, el cordero salteado con comino o la auténtica sopa de aleta de tiburón.
Una de las sorpresas es la bodega, con más de 130 referencias de vinos internacionales y una selección de licores chinos, algo poco común en restaurantes asiáticos. Esto eleva la experiencia, permitiendo maridajes inesperados que fusionan Oriente y Occidente.
Desde su apertura, Zhen ha generado buzz en la prensa y entre foodies. Publicaciones lo describen como un "viaje cultural" y un "oda a la majestuosidad china", atrayendo tanto a madrileños curiosos como a la comunidad china local, lo que avala su autenticidad.
Las opiniones generalizadas destacan la profundidad de los sabores, la presentación impecable y la atmósfera que invita a repetir. En un Madrid saturado de opciones asiáticas, Zhen se distingue por su respeto a la tradición sin concesiones, convirtiéndose en un must para quienes buscan algo más que una cena: una inmersión sensorial.
En resumen, Zhen no es solo un restaurante; es una declaración de intenciones sobre la gastronomía china elevada. Con su ubicación privilegiada en la Castellana, promete consolidarse como un icono, enriqueciendo el panorama culinario de la capital.
Zhen abre todos los días de 13:00 a 16:30 y de 19:30 a 23:00 horas, y se recomienda reservar al teléfono 91 057 51 85, ya que su popularidad ha crecido rápidamente.
Restaurante Zhen
Paseo de la Castellana, 179. Madrid.
Tel. 91 057 51 85
Horario: lunes a domingo de 13:00 a 16:30 h y de 19:30 a 23:00 horas