Además, Bitnovo y Yoseyomo trabajarán conjuntamente en el desarrollo de herramientas de autocustodia que mejoren la usabilidad y garanticen una visión de largo plazo, incluyendo soluciones que permitan la transmisión ordenada de los activos digitales a herederos.
“Queremos que el modelo de billetera de autocustodia sea fácil, potente y parte del día a día. Nuestro objetivo es ayudar a evitar errores mediante educación práctica y herramientas adecuadas, bajo una narrativa común de soberanía individual”, explica Javier Castro-Acuña, director de Activos Digitales de Bitnovo.
Por su parte, Iñaki Zubeldia, fundador de Yoseyomo, ha asegurado que “en Web3 cada persona es su propio banco, y eso implica asumir una responsabilidad que históricamente hemos delegado en terceros. Blockchain nos da ese poder, pero sin educación y herramientas adecuadas no hay verdadera soberanía financiera”.
Dos empresas, una filosofía común
La alianza entre Bitnovo y Yoseyomo nace de una visión compartida: ofrecer a los usuarios una verdadera soberanía financiera. Ambas compañías defienden el uso de billeteras no custodias por los beneficios que aportan, como una mayor libertad y control sobre los fondos, la imposibilidad de que terceros congelen los activos y la eliminación de intermediarios que tengan acceso al dinero del usuario.
Asimismo, coinciden en que la seguridad no es un servicio adicional, sino una responsabilidad inherente a quien decide ser su propio banco. No es posible participar en el ecosistema cripto sin proteger adecuadamente los activos. En este sentido, el trabajo de Yoseyomo refuerza esta visión mediante soluciones que garantizan el blindaje físico de la frase semilla.
La educación es otro pilar fundamental de la alianza. Ambas empresas comparten la convicción de que la libertad financiera no puede existir sin conocimiento, por lo que la formación ocupa un papel central en esta colaboración.
A lo largo de 2026, Bitnovo y Yoseyomo trabajarán para ayudar a los usuarios a construir su soberanía financiera mediante un acceso sencillo a las criptomonedas y una autocustodia real, segura y resistente a los riesgos del mundo físico.