El experto en comunicación en salud de la Fundación Economía y Salud, Julio García Gómez, opina que “es necesario educar en digital a estas personas que han pasado la barrera de los 50 años, que no han nacido con Internet bajo el brazo como los más jóvenes y que necesitan que se les informe de los peligros, amenazas y fraudes en la red, así como de un uso racional de páginas de ocio, comercio electrónico y otros comportamientos en las pantallas”.
Los séniors son digitales y utilizan con frecuencia la red para informarse a través de la prensa online, realizar gestiones bancarias, ver series en streaming, contactar con familiares y amigos a través de redes sociales y en menor grado realizar compras o comprar entradas a espectáculos.
Las diez claves de la educación digital de los mayores
Con respectos a estos aspectos García Gómez pone énfasis en “educar en digital” a través de diez claves de los peligros y oportunidades de Internet para los mayores que se están iniciando en las redes:
1.- Mucho cuidado con visitar sitios que no son seguros, que nos piden datos personales y que nos ofrecen maravillas sin sentido. Nadie regala nada y hay que desconfiar de gurús que nos ofrecen ayuda sospechosa.
2.- Hay que prestar atención especial al comercio electrónico por el uso de tarjetas de crédito, verificando siempre la autenticidad de las ofertas y en caso de duda consultando con nuestro banco.
3.- No usar excesivamente las pantallas porque puede ir en detrimento de la relación social y familiar. El diálogo y la conversación son los mejores aliados de la persona e Internet no sustituye a la palabra y al gesto.
4.- Dejarse llevar por los expertos o por los más jóvenes de cada familia que están habituados a acceder a plataformas online. “No dar al botón” hasta sentirse seguro de lo que se hace.
5.- Mejor en compañía. Estar delante del ordenador con alguien de nuestra confianza, pareja o amigo, nos va a dar seguridad en nosotros mismos y vamos a perder el miedo a la red, cuya inseguridad en su uso nos puede jugar malas pasadas.
6.- No dejar que las pantallas ganen terreno a la conversación. Las redes no sustituyen a las personas, son un complemento social, nada más.
7.- La verdad no está siempre en Internet. No caigamos en el error de consultar sin sentido sobre nuestras dolencias, lo primero es hablar con el médico que nos va a dar su opinión profesional y un seguimiento a lo que nos aqueja.
8.- Veamos lo positivo de Internet, que lo hay, a la hora de consultar temas prácticos, de ocio y cultura, como apoyo a la formación presencial que podamos estar cursando del tipo universidades de mayores.
9.- Para las personas que se encuentran en franjas más avanzadas de edad, alrededor de los 70 años en adelante, es necesario incrementar programas especiales de uso del ordenador aplicados a su día a día y a sus necesidades específicas.
10.- La accesibilidad a Internet debe estar presente en sus aficiones por la cocina, la lectura o el bricolaje y las posibilidades de vídeo y audio que les pueden ayudar para complementar sus tiempos de ocio y su relación con el entorno familiar.
Julio García Gómez, director del Curso y Diploma de Comunicación en Salud de la Fundación Economía y Salud. Experto en estrategias de comunicación familiar y social.