Modular, práctica y fácil de usar, simplifica nuestro día a día. Sin embargo, son pocas las que combinan funcionalidad y estética. Ahí es donde entra Avolt. La firma sueca que trabaja con Negdis parte de una idea bastante sensata: si convivimos a diario con un objeto, ¿por qué no exigirle el mismo nivel de diseño que a una lámpara, una silla o una mesa auxiliar? El resultado es un lenguaje claro y contemporáneo, donde el minimalismo no es pose, sino herramienta: líneas limpias, proporciones bien pensadas y una atención al detalle que se nota en el uso.
A esa mirada se suma un enfoque responsable en los materiales y el embalaje: piezas fabricadas con un 20% de plástico reciclado y envases ecológicos. Sin convertirlo en discurso, lo integran como parte natural del diseño: menos ruido, más coherencia.
La selección de Nedgis
Square 1 se ha convertido en un pequeño icono para arquitectos, interioristas y amantes de los objetos bien resueltos. En formato cubo, reúne tres enchufes Schuko y dos puertos USB-C con hasta 30 W para carga rápida. El cable flexible permite colocarlo con precisión (sin pelearse con ángulos imposibles) y la base magnética ayuda a fijarlo con estabilidad sobre distintas superficies. Compacto, modulable y con una ergonomía cuidada, redefine la regleta clásica como un objeto que puede estar a la vista sin “estropear” el conjunto.
Square 2 lleva esa misma lógica un paso más allá: más depurado, más discreto. Se conecta directamente a la toma de corriente, sin cable alargador, y destaca por su instalación sencilla y su presencia mínima. Conserva los códigos estéticos de la marca -sobriedad, limpieza visual, buen acabado- y propone una alternativa elegante para quien quiere resolver lo funcional sin renunciar a una cierta calma visual en el espacio.