Crecimiento acelerado y sostenido
En los últimos dos años se han creado más de 193.000 empleos, mientras que solo en el último año se registraron 119.000 nuevas ocupaciones. El segundo año duplicó el crecimiento del primero, evidenciando una aceleración clara del mercado laboral. Este comportamiento anticipa mayor dinamismo crediticio y expansión sectorial sostenida.
Industria, construcción, comercio y servicios lideran la expansión productiva reciente. El empleo funciona como indicador adelantado del crecimiento del producto interno bruto. La tendencia mejora expectativas sobre inflación y estabilidad cambiaria.
Más empleo formal y desocupación histórica
Siete de cada diez nuevos empleos pertenecen al sector formal. Este proceso amplía ingresos previsionales y fortalece la base tributaria nacional. También reduce vulnerabilidad laboral y mejora productividad agregada.
La tasa de desempleo descendió al 3,6%, el nivel más bajo registrado en más de veinticinco años. El mínimo histórico reduce presión sobre transferencias públicas y subsidios laborales. Además, posiciona al país entre los mercados laborales más dinámicos regionales.
El 60% de los nuevos empleos corresponde a mujeres. La mayor participación femenina impulsa demanda agregada y estabilidad social urbana. Desde el enfoque financiero, amplía ingresos familiares sostenidos.
Récord de ocupación
Al cierre del cuarto trimestre de 2025 se contabilizaron 3.297.188 personas ocupadas oficialmente. La cifra respalda planes de inversión extranjera directa y expansión empresarial. También consolida expectativas de crecimiento sostenido durante 2026.
El entorno genera multiplicadores sobre vivienda, transporte y cadenas de valor regionales. Programas públicos y fortalecimiento de MIPYMES acompañaron la expansión laboral. Para inversores, el mensaje combina estabilidad política y empleo formal creciente.