A nivel europeo, el mercado automovilístico continúa mostrando una elevada interconexión entre países. Según datos de Eurostat, en 2024, la Unión Europea exportó aproximadamente 5,4 millones de coches e importó cerca de 4 millones, lo que refleja el volumen significativo de comercio de vehículos entre Estados miembros y la importancia de la logística asociada a estos movimientos.
En palabras de Augusto Macedo, director de ONLOGIST Iberia: "España se ha consolidado como un destino estratégico dentro del mercado europeo de vehículos. La necesidad de redistribuir flotas con rapidez y eficacia está impulsando un modelo logístico cada vez más digitalizado y flexible, capaz de responder a la demanda en tiempo real”.
Regulación, electrificación y nuevos condicionantes logísticos
La entrada en vigor de objetivos europeos más exigentes en materia de emisiones de CO₂, junto con las restricciones a la circulación en zonas de bajas emisiones en numerosas ciudades españolas, está redefiniendo los patrones de traslado y la renovación de flotas.
Asimismo, la creciente incorporación de vehículos eléctricos e híbridos, tanto en flotas corporativas como en el mercado de ocasión, introduce nuevos retos operativos, como la planificación de rutas optimizadas, la disponibilidad de puntos de carga o la gestión de tiempos de entrega. Este contexto obliga a los operadores logísticos a apoyarse en soluciones digitales que garanticen trazabilidad, eficiencia y control de costes un entorno cada vez más complejo.
Del centro a la periferia: la logística de vehículos se descentraliza
Entre los vehículos transferidos predominan los coches de turismo y las furgonetas comerciales, reflejando tanto la movilidad particular como la actividad de flotas profesionales y empresas de logística.
Italia y Francia son los países que generan el mayor volumen de transferencias hacia España , manteniendo un crecimiento sostenido debido a la proximidad geográfica y a la alta rotación de flotas en sus mercados internos.
Dentro de España, Cataluña concentra el mayor volumen de vehículos transferidos, gracias a su cercanía con la frontera francesa y su papel como puerta de entrada logística al país, seguida de Madrid y Andalucía. en línea con su densidad de población y actividad económica. Aunque las principales rutas siguen conectando grandes núcleos como Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Zaragoza, Sevilla y Bilbao, cada vez más vehículos se entregan directamente a clientes particulares en provincias fuera de los grandes ejes metropolitanos, especialmente en el sur del país.
Este patrón creciente indica una progresiva descentralización de la logística de vehículos, impulsada por la digitalización de procesos y por una demanda cada vez más distribuida territorialmente.