Y obviamente, los costes de transformación de los combustibles que adquirimos los consumidores al detall, no han experimentado una subida sustancial. Por lo que es incomprensible que estos precios de los combustibles se hayan situado donde están, en sólamente un par de semanas y nadie diga nada. Los gobiernos, se puede suponer, que también lo verán y aún así continúan sin moverse ni un ápice para intentar subsanar unas valoraciones que no tienen sentido. Salvo el realizar el agosto con todo este asunto.
Por lo tanto, se debería empezar inmediatamente a estudiar y analizar todo el escenario petrolero por venir y actuar, lo más rápido que sea posible. Porque si los combustibles se sitúan a precios que algunos esperan, la situación de la Economía, va a derivar en una Depresión Económica de tal magnitud, que insoslayablemente todos vamos experimentarla y padecerla. Lo cual va a arruinar a gobiernos, instituciones, empresas, familias etc., sino se toman las medidas oportunas en estos momentos.