www.elmundofinanciero.com

Anomalía

domingo 05 de abril de 2026, 11:04h
Anomalía

Hace muchos años, una soleada tarde de primavera, en la época del deshielo en las cumbres, iba soloen mi primer coche, un Opel Corsa azul, por un estrecho camino de tierra por la montaña pirenaica, cuando por sorpresa llegué a un punto donde la senda confluía con el vado de un torrente de montaña; por un lado, a la izquierda, bajaba rápida la corriente y, por el otro, en el de la derecha, había un desnivel con una cascada diminuta.

La distancia, la suficiente para no descartar la prudencia;la profundidad,no más de doce o quince centímetros; y la anchura, la justa para pasar. Dar la vuelta no era fácil y además no me apetecía. Me desentendí, pese a saberlo, delos conocimientos que tenía sobre la energía cinética y los dañinos efectos del agua en el cárter del vehículo. No lo pensé mucho, es lo que tiene la juventud, y crucé. Por supuesto, sin dudarlo, volví por otra ruta y, mientras regresaba,recordando la palabra que había leído en el trabajo esa mañana, pensé: “Encuentra una anomalía y obtendrás una pequeña satisfacción, o no”.

Esta semana he vuelto a ver escrita la palabra, me ha recordado la anécdota y esta me ha hecho pensar en ella. Vivimos la sociedad de la sustitución; antaño, sin ir más lejos, en mi niñez, se vivía inmerso en la cofradía de la reparación. Rompíamos, por manazas, algo y, para darle publicidad, elevando la voz decíamos: “Se ha roto”; y alguien de tu alrededor, tras mirarte con ternura severa, te decía: “Anda, trae eso aquí” y con serena paciencia lo arreglaba regenerándolo o, en su defecto, le encontraba un válido y funcional apaño, cuanto menos para un rato.

No es lo mismo tener siempre repuestos disponibles para todo que encontrar una solución a todo. Lo primero [el cambio] era, junto con las bebidas refrescantes de cola, y sigue siendo muy propio del país de las Barras y Estrellas, que para algo han inventado la obsolescencia; lo segundo [el remiendo], antes de emular por estos fueros a los del otro lado del charco, tan modernos ellos, era la seña de identidad hispana, junto al chato de vino, en aquellos viejostiempos en el territorioentonces conocido como la Piel de Toro.

Nada tiene que ver zurcir el calcetín, para lo que, si quieres que quede bien, hace falta ser poseedor de cierto ingenio y habilidad;con tirar el viejo y adquirir uno nuevo, para lo que tan solo se precisa tener dinero. El culmen del arreglo lo tenías en el zapatero remendón, que gracias a él podía seguirdanzando con los pies protegidos, quien no tenía para comprar unos zapatos nuevos; el culmen del practicante profesional de la sustitución lo tenemos en el rey del billete verde, que no contento con renovar algunas que otras piezas, quiere modificar el orden mundial por completo,aunque para ello haya que montar una guerra.

En época de límites y carencia, la acción sin más de sustituir, sin antes ni siquiera plantear el poder elegir otra opción, es un dispendio, y por tanto también es una anomalía; en cambio, el cosido, incluso estando muy bien hecho, lo es [una anomalía] en la actual época de opulencia que hemos alcanzado.

Las ballenas varadas en la playa no mueren por no poder respirar ni tampoco por no poder nadar libres en el gran azul; lo que las mata en realidad es dejar de flotar en el mar; al quedar posadas sobre la arena de la playa, aunque las olas que llegan a la orilla mantengan húmedo su cuerpo,lo que les quita la vidaes su propio gran peso que poco a poco les aplasta sus órganos vitales.

Para el cuerpo del poderoso mamífero más grande de la Tierra, para esos gigantescos seres marinos a los que enfrentarse a océanos embravecidos cabalgando sobre sus olas les produce un tremendo placer, estar tumbadosen la orilla de una tranquila playa, algo que cumple el deseo veraniego de muchas personas o que sostiene la esperanza de la tripulación de un barco a la deriva, es en balde poner en peligro su vida y, por tanto, para ellas tal descanso interrumpe para siempre su natural rutina diaria y solo es una peligrosa anomalía a evitar.

La educación no soluciona todos los problemas, pero para maximizar la satisfacción en la solución de todos los desafíos, juega un papel fundamental la educación.Dado su gran espectro y extensión, aunque abundan los colegios y también los profesores,la norma es la ignorancia y la educación es la anomalía. Los animales juegan, es fácilmente observable, pero solo los humanos celebran; no hay ningún otro ser realmente que sea festivo. A la abnegación le oponemos el alborozo, disfrutamos con interno alboroto, en su condición de meta, del festejo que hemos preparado largo tiempo con esfuerzo y dedicación; y si podemos organizar en todo su esplendor un festival,es porque somos los únicos seres que tenemos conciencia, y al más alto grado de esta, donde se establecen las fronteras, se llega únicamente por la vía de la educación.De verdad,créeme, disponer de ella es la única anomalía que te sacará de muchos apuros.

De los presidentes y de las posibles distintas formas de gobernar un país,prefiero no hablar. El director de una empresa o el general de un ejército nuncaresponden a la auténticadefinición de líder; solo son, en el mejor de los casos, buenos estrategas y hábiles gestores de recursos; pues aunque dan, siempre lo hacen porque esperan recibir algo a cambio, se rigen por la relación coste-beneficio; y demasiadas veces, en perjuicio de no pocos, mayormentelo que los motiva es la gloria.

La aparición de un líder en una comunidad es una anomalía; a diferencia de los dos anteriores, que persiguen la precisiónen el artificial acierto que antecede al éxito, el líder de manera altruista se limita a ofrecer oportunidades a sus pares, se rige por la mejora del entorno para todos. El director y el general, para ganarse el respeto, precisan demostrar eficiencia y coherencia en el mando; al líder lo que lo encumbra es el coraje, es decir,no dejar de tener gracia y donaire bajo un estado de continua presión y en desventaja. Al líder le toca demostrar que no cuesta tener mucho autocontrol en la adversidad, que es cuestión de voluntad, ypredica con el ejemplo. Jamás puede dar ni admitir órdenes y siempre amablemente debe solicitar absolutamente a todos los que le rodean que,por encima de todo,solo en esto último se le imite. Y para ello, debe desprenderse de todo ego y, a diferencia de los otros [director o general, y para qué contar presidente de gobierno], en los que con demasiada frecuencia ocurre, nunca debe creerser, pase lo que pase, la última Coca-Cola del desierto.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)
Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

+
0 comentarios