Según estimaciones de la compañía, la automatización de procesos y pagos puede reducir hasta un 50% los tiempos de cierre de un alquiler, un factor decisivo en un mercado en el que, en ciudades como Madrid o Barcelona, por cada piso existen alrededor de 400 candidatos válidos en la primera semana. Son datos basados en los resultados de Payli, una de las startups en las que la consultora tiene participación directa. Además, el endurecimiento de las condiciones, con fianzas, garantías adicionales y pagos adelantados, está dejando fuera a una parte creciente de la demanda, especialmente jóvenes y hogares con menor capacidad de ahorro.
Para los inquilinos, este tipo de soluciones supone un cambio relevante: la digitalización de pagos y la validación financiera en tiempo real permiten acreditar solvencia de forma más ágil, reducir la incertidumbre durante el proceso y acceder a condiciones más claras desde el inicio. En un mercado donde la rapidez marca la diferencia, contar con herramientas que simplifican la gestión económica del alquiler puede facilitar que más inquilinos ‘compitan’ en igualdad de condiciones y no queden excluidos por procesos lentos o poco transparentes.
En paralelo, propietarios e inmobiliarias están priorizando perfiles con mayor solvencia ante el aumento del riesgo percibido y la incertidumbre económica, lo que está generando un mercado aún más selectivo. Para las inmobiliarias, este cambio también responde a una necesidad operativa. La automatización de cobros, contratos y validacionespermite gestionar más operaciones en menos tiempo, reducir la carga administrativa y mejorar la conversión de visitas en contratos firmados, en un momento en el que la rapidez es clave para no perder oportunidades en un mercado con alta rotación.
“Estamos viendo cómo el problema del acceso a la vivienda ya no es solo de oferta, sino también de cómo se estructura el proceso de alquiler, especialmente en todo lo relacionado con pagos y garantías”, señalan Marc Ollé y Francesc Salas, socios fundadores de ENLACE. En este escenario, la digitalización de los pagos y la validación financiera en tiempo real permiten dar mayor seguridad a los propietarios y acelerar la toma de decisiones, facilitando que más operaciones lleguen a cerrarse sin alargar procesos que hoy resultan críticos.