Detrás del concepto está Gabriel Suárez, un joven chef autodidacta que primero nos sorprendió con Santoku 181, aquel formato íntimo de mesa única para ocho personas que revolucionó la experiencia gastronómica en la capital, y poco después con Santoku La Barra. Un concepto protagonizado por una barra para trece comensales, donde cada pase se cocina en directo, casi coreografiado, frente a los ojos de quienes tienen la suerte de conseguir reserva.
Porque si algo define a Santoku La Barra, además de su propuesta, es su éxito fulminante. Conseguir reserva se ha convertido en un pequeño reto, prueba de que el boca a boca sigue siendo el mejor marketing cuando hay talento detrás.
El menú degustación de seis pases es un maravilloso recorrido donde Japón se encuentra con Madrid en cada bocado. La experiencia arranca con un delicado temaki de pez mantequilla, con alga nori y hoja de shiso, rematado con miso dulce y cebollino. Un inicio fresco y elegante que marca el tono del viaje.
A partir de ahí, la propuesta se vuelve más juguetona con un divertido maki de atún de aleta amarilla con langostino frito que introduce contrastes de textura, mientras que la original gyoza de cocido madrileño se convierte en uno de esos giros que arrancan sonrisas y logran enamorarnos desde el primer bocado. Aquí es precisamente donde Santoku demuestra que la fusión no es un cliché, sino una herramienta bien ejecutada.
El recorrido continúa con un cangrejo de concha blanda tempurizado, con un acertado toque picante que despierta el paladar, antes de dar paso al gran protagonista, su plato posiblemente más icónico, la anguila kabayaki caramelizada. Una elaboración que equilibra sabores y matices con una precisión milimétrica y que resume la filosofía del proyecto.
El cierre, como todo buen final, es ligero y refrescante. Una delicada espuma de yuzu, con leche de coco y helado de vainilla con naranja. Un magnífico broche final que ayuda a limpiar el paladar y nos deja con ganas de repetir.
Quizá uno de los grandes aciertos de Santoku La Barra sea su capacidad para democratizar una experiencia que, en otros contextos, sería mucho más exclusiva. Por tan solo treinta y cinco euros, el comensal accede no solo a un menú cuidado, sino a un espectáculo culinario en directo donde cada detalle importa. Porque aquí no hay barreras entre cocina y sala, y todo sucede a la vista del comensal, en un formato cercano que convierte al cliente en parte activa del proceso. Se observa, se aprende y, sobre todo, se disfruta.
El éxito ha sido tal, que ya están preparando una tercera apertura, a pocos pasos de sus actuales locales. Una expansión que no solo confirma el tirón del concepto, sino que consolida a Santoku como una parada obligada del panorama gastronómico madrileño actual.
SANTOKU 181
Dirección:
Calle de Lope de Rueda, 6,
28009 Madrid
SANTOKU LA BARRA
Dirección:
Calle de Lope De Rueda, 16,
28009
Reservas: san-toku.es
Web: https://www.san-toku.es/
Menú degustación: 35€