Uno de los focos centrales continúa siendo la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, especialmente en relación con las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Martret subraya que las conversaciones siguen abiertas, aunque con avances irregulares: “Parece que uno de los puntos conflictivos es que Irán deje de enriquecer uranio durante un periodo de tiempo, y ese es el principal punto de fricción”, apunta Martret.
El analista destaca además que la situación está entrando en una fase de aceleración política y económica, donde todas las partes implicadas comienzan a mostrar signos de urgencia. “El mercado ya descuenta un acuerdo, pero lo cierto es que todo el mundo tiene prisa: la administración estadounidense, Europa por el riesgo de abastecimiento energético, e incluso el propio régimen iraní”, afirma el director de inversiones de Norz Patrimonia.
En este sentido, Martret advierte del impacto potencial sobre el mercado energético europeo si la situación se prolonga: “Podríamos estar a unas pocas semanas de ver restricciones en combustibles en Europa, especialmente si se complica el acceso al estrecho de Ormuz”, señala.
En paralelo, el experto apunta a una divergencia creciente entre economías. Mientras Europa comienza a notar el impacto inflacionario derivado de la tensión energética, con el IPC situándose en el 2,6%, Estados Unidos muestra una mayor resiliencia macroeconómica. “La actividad industrial en Estados Unidos sorprende por su fortaleza, y parece que es la economía más beneficiada en este entorno global”, explica Martret.
En el plano corporativo, el inicio de la temporada de resultados está ofreciendo, según el directivo, un tono generalmente positivo, especialmente en sectores clave como la tecnología. “Compañías como ASML o Taiwan Semiconductor han presentado resultados muy sólidos. En líneas generales, las cuentas empresariales están siendo buenas, y eso sigue siendo el motor del mercado”, destaca.
De cara a esta semana, el foco estará puesto en nuevas publicaciones de resultados de compañías de referencia en cartera y en la evolución del discurso de los directivos sobre dos grandes vectores: la inteligencia artificial y el impacto del contexto geopolítico.“Más allá del ruido macro, lo realmente relevante será escuchar qué dicen los CEOs y CFOs sobre cómo les está afectando el conflicto en Irán y cómo integran la inteligencia artificial en sus estrategias”, concluye Martret.