Más del 50% de los consumidores reclama una mayor estabilidad del suministro eléctrico.
A las puertas de un aniversario tristemente histórico -nunca había habido en España un "apagón total"-, el 86,7% de los españoles cree que un apagón como el de 2025 podría volver a producirse, según la encuesta de Camby “Hábitos y percepción del sector energético en España 2026”. Este dato refleja un cambio de fondo: la electricidad ha dejado de percibirse únicamente como un gasto mensual para convertirse también en una cuestión de confianza en la estabilidad del sistema.
De hecho, los apagones ya se sitúan entre las principales preocupaciones en el sector energético para el 45,6% de los encuestados, lo que evidencia que la conversación energética está evolucionando más allá del precio. Este cambio de percepción se produce en un contexto de creciente desconfianza: la falta de transparencia preocupa ya a más del 40% de los consumidores , mientras que más del 50% considera necesario garantizar una mayor fiabilidad del sistema eléctrico en un entorno marcado por la incertidumbre.
Si hubiera un apagón mañana ¿Qué harías hoy?
¿Qué comprarías?
Ante la sombra de un posible fallo eléctrico, estos son los 5 artículos que los españoles comprarían hoy mismo para estar prevenidos:
1.- Agua embotellada: Lo primero sería garantizar agua suficiente para beber, cocinar y cubrir necesidades básicas, siendo la prioridad absoluta del hogar.
2.- Linternas y pilas: Al no ser la luz un recurso garantizado, las fuentes de iluminación segura y portátil serían de las primeras compras.
3.- Comida no perecedera: Con la cadena de frío comprometida, tomarían protagonismo las conservas, frutos secos, legumbres o leche UHT.
4.- Baterías externas y cargadores: Mantener el móvil operativo para informarse y gestionar urgencias convierte a las power banks en uno de los productos más demandados en las horas previas.
5.- Radio portátil: Ante el posible colapso de internet, vuelve a ser el canal más fiable para conocer el alcance del servicio.
Cómo organizarías tu siguiente día
La experiencia del pasado año ha redefinido la rutina de los ciudadanos ante la crisis:
- Priorizar información fiable: Comprobar servicios operativos y confirmar el estado de familiares cercanos.
- Racionar energía y recursos: Limitar el uso del móvil y consumir primero los alimentos más sensibles.
- Redefinir la rutina: Adaptarse a una jornada manual con desplazamientos a pie y uso de efectivo ante la falta de pagos digitales.
- El hogar como centro de seguridad: Concentrar recursos en un solo espacio y evitar aperturas innecesarias del frigorífico.
- Cuidar la red personal: Avisar hoy a las personas importantes y acordar puntos de contacto por si fallan las comunicaciones mañana.
Bajo este prisma, Mario Fernández, CEO de Camby, señala que “un año después del apagón, la preocupación sigue estando muy presente entre los consumidores. Ya no preocupa solo el precio, sino también la sensación de vulnerabilidad que aparece cuando falla un servicio básico”. Camby es una plataforma española de autoswitching energético que analiza, compara y cambia automáticamente las tarifas de luz para hogares y empresas tras el análisis de más de 30 comercializadoras. A través de su app gratuita, los usuarios pueden ahorrar sin esfuerzo, controlar su consumo y asegurarse de que siempre pagan el precio más justo. Sin permanencias, sin llamadas, sin complicaciones.