Una de las manifestaciones más destacadas de esta estrategia ha sido el Diálogo de Termez, una nueva plataforma internacional orientada a la creación de vínculos sostenibles entre ambas macrorregiones.
Por ello, el mensaje central de la primera reunión del Diálogo de Termez sobre la conectividad entre Asia Central y Asia Meridional, celebrada en mayo de 2025, fue el tema que daba título al foro: «Construir un espacio común de paz, amistad y prosperidad».
Los organizadores fueron el Instituto de Estudios Estratégicos e Interregionales adscrito al Presidente de Uzbekistán, el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Cámara de Comercio e Industria de la República. El foro reunió a cerca de 200 participantes procedentes de países de Asia Central y Meridional, Europa, Oriente Medio y Asia-Pacífico.
Resulta simbólico que la sede elegida para el foro fuera precisamente Termez, la puerta meridional de Uzbekistán y el principal centro logístico y de transporte en la frontera con Afganistán. Históricamente, la ciudad ha servido como enlace entre regiones y, en la actualidad, se está convirtiendo en un espacio para desarrollar un nuevo modelo de cooperación interregional.
LA CONECTIVIDAD DEL TRANSPORTE COMO BASE DE LA INTEGRACIÓN REGIONAL
El Diálogo de Termez refleja la estrategia de Uzbekistán orientada a la creación de un espacio abierto e interconectado en Eurasia. En los últimos años, Taskent ha promovido de forma constante la idea de vincular Asia Central y Asia Meridional mediante el desarrollo de corredores de transporte, la cooperación energética y los contactos humanitarios.
Uno de los proyectos más importantes en esta dirección es la iniciativa de construcción del ferrocarril transafgano «Termez – Mazar-i-Sharif – Jarlachi». La ejecución del proyecto permitirá reducir significativamente los tiempos de transporte de mercancías entre Asia Central y los puertos marítimos de Pakistán, ofreciendo a los países de la región una salida directa al océano Índico. Uzbekistán participa activamente en las negociaciones con Afganistán y Pakistán para impulsar esta iniciativa, considerándola la base de un futuro corredor de transporte euroasiático.
Otro ejemplo de conectividad práctica ha sido la modernización de la infraestructura logística y de transporte de Termez. El centro internacional de transporte de la región de Surjandaria ya desempeña un papel importante en el suministro de ayuda humanitaria a Afganistán y en el tránsito de mercancías hacia el sur. Gracias al desarrollo de rutas multimodales, Uzbekistán está reforzando su posición como Estado clave de tránsito en la región.
Taskent también concede especial atención a la conectividad energética. Uzbekistán continúa exportando electricidad a Afganistán y, al mismo tiempo, promueve proyectos para ampliar las redes energéticas regionales. Estas medidas contribuyen no solo a la integración económica, sino también a sentar las bases de una estabilidad duradera en los países vecinos.
TRANSFORMACIÓN GEOPOLÍTICA Y CRECIENTE IMPORTANCIA DE ASIA CENTRAL
En los últimos años, las cuestiones relacionadas con la conectividad regional han adquirido para Asia Central no solo una dimensión económica, sino también estratégica.
El conflicto en el Golfo Pérsico, acompañado de ataques contra infraestructuras militares y energéticas de la región, ha puesto de manifiesto la elevada vulnerabilidad de las rutas tradicionales de transporte y logística que atraviesan Oriente Medio.
En estas circunstancias, la importancia de Asia Central como espacio alternativo de tránsito y estabilidad política está aumentando de forma notable.
Para Uzbekistán, las nuevas realidades geopolíticas generan simultáneamente desafíos y oportunidades. Por un lado, la inestabilidad en torno a Irán incrementa los riesgos para el comercio internacional, los suministros energéticos y la seguridad regional. Por otro, aumenta la demanda de corredores terrestres que conecten Oriente, Asia Meridional y Europa evitando zonas de tensión militar.
Por ello, los proyectos de conectividad impulsados por Taskent comienzan a ser considerados no solo como iniciativas regionales, sino también como elementos de una nueva arquitectura logística euroasiática.
En este nuevo contexto, el corredor transafgano adquiere una importancia especial. Ante las posibles restricciones al transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz y el aumento de los riesgos en las rutas de Oriente Medio, el ferrocarril «Termez – Mazar-i-Sharif – Kabul – Peshawar» puede convertirse en una de las vías terrestres más cortas y seguras entre Asia Central y los puertos del océano Índico.
Esto incrementa el interés por el proyecto no solo entre los países de la región, sino también entre importantes actores externos interesados en diversificar las rutas comerciales.
Además, el conflicto en torno a Irán ha vuelto a poner de relieve la cuestión de la seguridad alimentaria y energética. En este sentido, Uzbekistán está intensificando la coordinación regional en materia de suministro eléctrico, logística e interacción humanitaria con Afganistán. En este contexto, Termez deja de ser simplemente una ciudad fronteriza para convertirse en un importante nodo de infraestructura regional de gestión de crisis.
EL DIÁLOGO DE TERMEZ COMO MECANISMO DE INSTITUCIONALIZACIÓN DE LA COOPERACIÓN
La importancia del Diálogo de Termez va mucho más allá de las cuestiones relacionadas exclusivamente con el transporte y la economía. Esta plataforma se está convirtiendo gradualmente en un mecanismo para institucionalizar la cooperación entre Asia Central y Asia Meridional. Los expertos ya consideran el foro como un paso hacia la creación de una nueva arquitectura de interacción interregional.
En un contexto de escalada de tensiones en Oriente Medio, Uzbekistán continúa promoviendo un modelo diplomático de desarrollo regional basado en los principios de neutralidad, pragmatismo y cooperación multilateral. En un escenario de creciente confrontación en la política mundial, el Diálogo de Termez se convierte en un espacio donde se debaten no solo cuestiones de comercio y transporte, sino también mecanismos para preservar la estabilidad de todo el espacio euroasiático.
Por esta razón, la iniciativa de Uzbekistán recibe un amplio respaldo internacional. Los temas abordados en el Diálogo de Termez se discuten en diversos foros internacionales, lo que refleja el creciente reconocimiento del papel de Taskent como mediador e integrador en Eurasia.
Uzbekistán propone un modelo alternativo de desarrollo regional basado en el diálogo, la cooperación económica y la conectividad de infraestructuras. De este modo, el Diálogo de Termez se consolida no solo como una iniciativa diplomática, sino también como un elemento clave de un sistema emergente de cooperación interregional.
LA AGENDA CLIMÁTICA Y MEDIOAMBIENTAL EN EL SISTEMA DE CONECTIVIDAD REGIONAL
Al mismo tiempo, Uzbekistán apuesta por un enfoque integral para resolver los desafíos existentes. Durante la segunda sesión del Diálogo de Termez, se prestó especial atención a cuestiones relacionadas con la resiliencia climática, la seguridad hídrica y la respuesta conjunta a los desafíos medioambientales. Los organizadores subrayaron que los riesgos climáticos se están convirtiendo en desafíos compartidos para Asia Central y Asia Meridional, por lo que requieren soluciones coordinadas.
En particular, la parte uzbeka aboga por ampliar la cooperación regional en el uso racional de los recursos hídricos transfronterizos de las cuencas de los ríos Amu Daria y Sir Daria, que influyen directamente en la seguridad alimentaria y energética de los países de la región.
También se presta especial atención al problema de la degradación medioambiental en la región del mar de Aral. Uzbekistán promueve iniciativas internacionales destinadas a restaurar el ecosistema regional, entre ellas la creación del Centro Internacional de Innovación para la Región del Aral y la implementación de programas de reforestación en el lecho seco del mar de Aral.
Solo en los últimos años se han plantado millones de hectáreas de saxaul en la región, una iniciativa considerada uno de los mayores proyectos climáticos de Asia Central.
Además, Taskent impulsa activamente proyectos de energía verde como elemento de la sostenibilidad regional. En Uzbekistán se están desarrollando grandes centrales solares y eólicas con la participación de inversores de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y China.
El desarrollo de las energías renovables se considera no solo una prioridad nacional, sino también la base de una futura cooperación energética transfronteriza entre Asia Central y Asia Meridional.
Otro ejemplo de este enfoque integral fue el debate sobre la creación de mecanismos regionales de respuesta ante emergencias climáticas, como sequías, tormentas de polvo y escasez de agua.
Uzbekistán propuso intensificar el intercambio de datos hidrometeorológicos y de investigaciones científicas entre los países de la región, subrayando que la seguridad medioambiental se está convirtiendo en una parte inseparable de la arquitectura general de la conectividad regional.
En un contexto de creciente tensión en Oriente Medio, Uzbekistán sigue promoviendo un modelo diplomático de desarrollo regional basado en la neutralidad, el pragmatismo y la cooperación multilateral.
En una coyuntura internacional marcada por una mayor confrontación política, el Diálogo de Termez se configura como una plataforma para debatir no solo cuestiones comerciales y de transporte, sino también mecanismos destinados a garantizar la estabilidad del conjunto del espacio euroasiático.
Por ello, la iniciativa uzbeka cuenta con un amplio apoyo internacional. Los temas del Diálogo de Termez se abordan en diferentes plataformas internacionales, lo que demuestra el creciente reconocimiento del papel de Uzbekistán como mediador e integrador en Eurasia.
Uzbekistán propone una vía alternativa de desarrollo regional basada en el diálogo, la cooperación económica y la conectividad de infraestructuras. Por ello, el Diálogo de Termez se convierte no solo en una iniciativa diplomática, sino también en un componente fundamental del sistema emergente de cooperación interregional.
CONCLUSIÓN
Hoy puede afirmarse que Uzbekistán está consolidando de manera constante su papel como uno de los principales impulsores de la conectividad regional.
A través de proyectos de transporte, plataformas diplomáticas e iniciativas económicas, Taskent contribuye a transformar Asia Central en un centro dinámico de interacción euroasiática.
En este proceso, el Diálogo de Termez se convierte en el símbolo de una nueva estrategia regional: una estrategia basada en la apertura, el pragmatismo y el desarrollo mutuo.