El transporte es la partida básica que más golpea la cesta de la compra: un 7,4% de subida, con especial incidencia en el transporte aéreo. Aunque la estadística habla favorablemente de los precios de la alimentación, el concepto “subieron menos que en mayo de 2025” no es realmente positivo: se siguieron incrementando sus precios; en concreto, en un 2,2%.
El IPC armonizado, variante que se utiliza para comparar la inflación en igualdad de mediciones con la zona euro, nos muestra una subida del 3,6%, cuatro décimas superior a la comunitaria, y siempre por encima de esta media europea desde hace un año.
“Mientras tanto, la subida salarial media pactada por convenio se ha contraído con respecto a los años anteriores y se sitúa en el 3%, por debajo del IPC. No obstante, en USO recordamos que, aun estando por encima en años pasados, eso no ha servido para recuperar poder adquisitivo real: queremos retomar una subida automática ligada al IPC pero en los convenios, pero con un nuevo IPC, el que contemple únicamente la cesta más básica, con alimentos, vivienda y transporte”, incide Joaquín Pérez, secretario general de USO.
La guerra de Iran, “además de ser un conflicto inútil y cruel, como cualquier guerra, también es una excusa de quienes manejan los mercados y las grandes multinacionales opacas para aumentar precios y márgenes de beneficios aún más. Esto tiene que ser un toque de atención para la Unión Europea y para España: hemos dejado durante mucho tiempo que otros fabriquen por nosotros, que otros lideren la innovación. La investigación y la producción de valor en nuestro territorio es fundamental para controlar precios y para mejorar la calidad del empleo y los salarios”, defiende Pérez.