En su discurso con motivo del nombramiento Matilla destacó a Barcelona como una ciudad abierta al mundo y uno de los grandes escenarios de nuestra historia, subrayando su permanente vocación de diálogo y encuentro entre culturas.
Su incorporación a la Academia refuerza su compromiso con la diplomacia, la proyección internacional de España y la difusión de la Historia, el Derecho y la Hispanidad, con la convicción de que el conocimiento constituye una herramienta esencial para fortalecer el entendimiento entre las naciones y la cooperación internacional.
En el transcurso del mismo acto el Presidente ejecutivo de la Academia, Santiago Velo de Antelo, fue investido también Académico de Honor de la Real Academia Europea de Doctores.