El informe señala que este cambio convierte las compras "en un viaje de experiencias inmersivas en la cultura china", pasando de "recorrer lugares de interés a toda prisa" a "buscar experiencias en profundidad", y de "itinerarios estandarizados" a "servicios personalizados".
El documento destaca que el turismo cultural inmersivo "se ha convertido en una nueva tendencia entre los turistas extranjeros, que disfrutan de las delicias locales y de las compras mientras visitan los lugares de interés, sumergiéndose por completo en el encanto único de la bulliciosa vida urbana entrelazada con la cultura tradicional".