Indicó que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha dado pasos muy importantes hacia Cuba, pero, afirmó que "creo que es el momento de que sea el Congreso el que adelante el siguiente". Hutchinson señaló que Cuba y Estados Unidos no siempre están de acuerdo en diversos temas, pero consideró que la relación debe basarse en el entendimiento de las diferencias y en el deseo común del beneficio de ambos países.
El principal resultado de la visita del gobernador fue la firma en La Habana de un memorando de entendimiento para impulsar el comercio bilateral. El documento fue suscrito por el presidente de la Cámara de Comercio de Cuba, Orlando Hernández, y el presidente del "World Trade Center" (Centro Mundial de Comercio) de Arkansas, Dan Hendrix, quien forma parte de la comitiva empresarial que acompañó a Hutchinson.
"Firmamos este acuerdo en el entendido de que es un paso más para contribuir a que se eliminen todos los obstáculos que existen, las legislaciones contra Cuba y que las relaciones entre nuestros dos países alcancen toda la potencialidad y fuerza que pueden tener", expresó Hernández. La ceremonia de rúbrica antecedió a un foro de negocios bilateral, con la presencia de empresarios de unas 15 compañías estadounidenses, en su mayoría del sector agrícola, que pudieron obtener una visión amplia de lo que podría ofrecer Cuba a inversionistas de Estados Unidos.
La directora de Inversión Extranjera del Ministerio de Comercio, Déborah Rivas, presentó la nueva Ley de Inversión Extranjera aprobada el pasado año y sostuvo con los hombres de negocios estadounidenses un intercambio para esclarecer dudas. Esa Ley fue aprobada pocos meses antes de que Washington y La Habana divulgaran su decisión de restablecer las relaciones bilaterales, inexistentes por el ácido diferendo de más de medio siglo entre ambas naciones.
La legislación está acompañada por una cartera de negocios con 246 propuestas con un valor potencial global de unos 8.700 millones de dólares. Los empresarios visitaron la Zona de Desarrollo Especial del Mariel, un puerto de aguas profundas ubicado a 45 kilómetros al oeste de La Habana, donde se construye una gigantesca terminal de contenedores y un área para la inversión extranjera.
En ese sitio, donde se ofrecen facilidades impositivas y financieras a las empresas que se afinquen, la compañía Cleber de Alabama anunció en junio último ser la primera de Estados Unidos en recibir autorización de los cubanos para establecer allí un negocio. Hutchinson, quien confesó haber examinado comercios de La Habana para encontrar áreas de interés para los agricultores de Arkansas, prometió colocar a ese estado entre los cinco de su país que buscan negocios con la isla, incluyendo en el sector de la biotecnología.
Arkansas, que produce la mitad de todo el arroz de Estados Unidos, desde 2002 y tras surgir una excepción aprobada por el Congreso en Washington para exportar alimentos y medicinas a Cuba, vendió 35 millones de dólares a la isla caribeña. Hutchinson, el primer gobernador norteamericano en llegar a la isla tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los países en julio, también jugó un partido amistoso de baloncesto con el club de La Habana, Capitalinos. Entre los miembros de la delegación estadounidense figuró la compañía ATA, que se dedica a la organización de eventos deportivos y que está interesada en las posibilidades en esa área que ofrece la isla.