CAMBIAR LOS DESINCENTIVOS A LA INVERSIÓN
Argentina, cambios en los sistemas de pago electrónicos
· Por Diego Alfredo Soldati, manager de UPITE Consulting
sábado 12 de noviembre de 2016, 08:23h
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| Diego Alfredo Soldati es manager de UPITE Consulting. |
Se evidencia un marcado cambio en la dinámica del negocio de medios de pago electrónicos de Argentina. Varios factores confluyen para ingresar en un proceso que contrasta con una historia en la que el mantenimiento del “status quo” ha sido una constante. Los principales hitos en su corta historia muestran claramente que el sistema financiero argentino ha mantenido un rol de “follower” de las tendencias mundiales, con los mercados de USA y Europa como guía, con una influencia notoria de la banca española. Esto contrasta con el surgimiento de las llamadas “Fintechs”, empresas cuyos ciclos de innovación se aceleran notablemente y desafían a las instituciones tradicionales.
No obstante, Los nuevos “unicornios“ demuestran que el talento que caracteriza a los emprendedores argentinos, les ha permitido asumir un notable liderazgo en el marco regional, aún a pesar de las dificultades de la economía local durante los últimos años.
El nuevo escenario, se caracteriza por la urgente necesidad de alcanzar una mayor competitividad. Ésta será clave para alcanzar un desarrollo sostenible en el tiempo, y deberá apoyarse en una menor carga impositiva, la reducción de una burocracia asfixiante, mayor transparencia y cambios en las regulaciones que faciliten la entrada de nuevos jugadores, promoviendo la necesaria competencia.
El Banco Central está dado señales en este sentido, principalmente con su tarea en pos de controlar la inflación. Más específicamente en lo referente a pagos electrónicos, viene impulsando la oferta de servicios mediante una serie de comunicaciones que han fijado objetivos ambiciosos en pos de que la banca ponga a disposición del mercado aplicaciones móviles que permitan la transferencia instantánea de fondos entre individuos y proveedores. También ha actuado para que el comercio electrónico pueda ser abonado con débito en cuenta.
Preocupa, sin embargo, la tendencia a regular estableciendo servicios gratuitos. Esto impone una nueva “carga pública”, desincentivando la inversión, fundamental para el desarrollo de una oferta innovadora y de calidad.