Ligar por internet es una práctica cada vez más común. La tecnología se ha ido normalizando en nuestra vida y, lo que antes podía sonar como algo extraño, ahora es un comportamiento absolutamente generalizado entre hombres y mujeres.
Lamentablemente, junto con la popularidad de las citas online han aparecido algunos estafadores y aprovechados. Realmente conocer gente a través de la red no es más peligroso que hacerlo en la calle, pero debido a su novedad es conveniente recordar algunos errores que no debes cometer en tus ligues online, aunque la mayoría sean también aplicables a los offline.
1. Presumir de nivel de vida
Cuando creamos nuestro perfil en cualquier red social es difícil no sucumbir a la tentación de exhibir nuestras mejores galas. Sin embargo, esto puede ser una llamada perfecta a los usuarios más interesados o incluso con intenciones no lícitas. Por eso es mejor exponer las cosas con sencillez. Tampoco se trata de ocultar nada, pero nadie necesita ver tu yate privado para decidir si quiere conocerte.
Así que evita descripciones y fotos demasiado ostentosas. De esta forma centrarás la atención sobre tu persona y no sobre aspectos materiales.
2. Pagar por conocer a alguien
Pagar por conocer a alguien no debería ser necesario si el objetivo de ambos es conocer gente nueva para divertirse. Si alguien te pide dinero por una cita ¿busca una cita o un cliente?
Las excusas más típicas son que se necesita dinero para el transporte y así poder acudir a la cita. No negamos que pueda haber casos en los que esto sea cierto, pero ¿qué necesidad tienes de correr el riesgo? Nuestro consejo es que te olvides de relaciones así.
3. Instaurar la costumbre de hacer regalos
Con la ilusión inicial es tentador comprar un bonito regalo para demostrar a la otra persona que se ha pensado en ella. Pero los regalos deben ser algo esporádico y deben destacar por lo que significan, no por lo que valen. Lo mejor es regalar algo hecho por nosotros mismos, pues tiene mucho más significado y, generalmente, menor valor monetario.
Implantar una costumbre respecto a los regalos hará que, con el tiempo, pierdan su principal función: hacer ilusión a la otra persona. Además, supondrán un gasto extra en cada cita y una gran frustración cuando dejen de producirse.
4. Invitar siempre y no adaptarse al nivel de la otra persona
Está claro que el dinero, que ganas trabajando tan duramente, está ahí para gastarlo en tus momentos de ocio. Pero debes tener en cuenta que no todo el mundo tiene tus posibilidades económicas. Si tu nueva cita no puede pagar los gastos de tus aficiones, está bien que de vez en cuando hagas una generosa invitación, pero también debes saber adaptarte a disfrutar haciendo cosas más sencillas. Lo más sano es que cada vez sea uno quién tenga la iniciativa.
Tampoco es aceptable que acabes pagando actividades que no puedes permitirte, porque a la otra persona le sobre el dinero y no quieres que te invite. Puede que no lo haga con mala intención, pero para ti sería un gran problema. Debéis llegar a un acuerdo en el que la relación alcance su equilibrio.
5. Solucionar problemas financieros de otra persona
Esta sería una de las situaciones más peligrosas. Cuando alguien que has conocido hace poco empieza a explicarte una complicadísima situación financiera debido a una truculenta historia…mejor desconfía. Lo más probable es que realmente no tenga más interés en ti que en tu cartera. De hecho, ha habido casos en los que se han realizado estos tipos de fraude sin que la persona estafada llegara a conocer a la otra, simplemente a través de una relación absolutamente online. El estafado acaba pagando grandes cantidades a alguien del que solo obtiene mensajes de texto.
En resumen, en lo que se refiere a las citas online y a las relaciones personales en general, es mejor evitar los intereses materiales. El amor no debe relacionarse con el dinero y mucho menos en los primeros pasos de una relación. Evitando cometer estos errores, estarás más seguro de que la persona que sale contigo, lo hace porque eres tú y no tu cuenta bancaria quien realmente le gusta.
No se trata de ser una persona rácana ni reservada, sino de mantener una relación sincera en la que las dos partes se adaptan a las posibilidades del otro. Con el tiempo, cuando la confianza sea mayor, podréis ir adaptándoos a lo que más os convenga, pero especialmente al principio hay que ser cuidadosos. En el momento en que notas que el interés por el dinero es un poco mayor de lo normal, desconfía, no siempre estarán intentando estafarte, pero desde luego considera es posibilidad para evitar caer en ella.