Según los datos expuestos, el sector privado del juego habría facturado alrededor de 1.420 millones de euros en toda Andalucía. Esta cantidad, pese a estar alejada de los 1.878 millones de euros generados durante 2008, supone una inyección de moderado optimismo para la patronal del juego que espera expectante la entrada en vigor del Reglamento de Apuestas Deportivas y de Competición de la Junta y que debe equiparar esta actividad en Andalucía con la de otras comunidades autónomas. Esto a su vez debería contribuir a mejorar las expectativas en las cuentas del sector.
Como participantes en este congreso se encontraban entre otros Antonio Miguel Cervera, director general de Patrimonio de la Junta de Andalucía; José Ortiz, alcalde de Torremolinos; José Luis Ruiz Espejo, delegado del Gobierno andaluz en Málaga; Fernando Prats, director general de Tributos de la Comunidad de Madrid; Aitor Mikel Uriarte, director general de Juegos y Espectáculos del País Vasco y Javier González de Lara, presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía.
Los datos aportados por Cervera apuntan que esta industria habría generado el pasado año una facturación global de más de mil millones de euros a partir de sus casinos, salones, bingos y máquinas tragaperras. No hay que perder de vista que el número de estas máquinas de azar que se reparten actualmente por la comunidad es de 20.484, una cifra sensiblemente superior a la del año pasado en el que sumaban 20.168. Por su parte, el número de establecimientos que acogen estas máquinas se sitúa en 17.470, por los 17.377 que lo hacían en 2016.
Otro de los temas tratados en este foro fue el de la fiscalidad. La patronal afirma acusar en exceso el alto índice fiscal que soporta la comunidad para este sector, el segundo más alto del país y que en 2017 llevará a las arcas andaluzas una cantidad que ronda los 165 millones de euros.
Uno de los temas que ha abordado el congreso es el de las perspectivas de futuro y novedades de las máquinas de tipo B como impulsoras de la industria y la situación actual del juego en la hostelería y salones. Hay que recordar que uno de los logros de la patronal ha sido la autorización por parte de la Junta de Andalucía de locales físicos donde realizar apuestas como ya gozaban el resto de comunidades autónomas.
La industria del juego ha sido uno de los sectores en los que mayor impacto ha tenido la crisis económica que asolaba al país hace unos pocos años y su recuperación, aunque lenta, parece que va por buen camino. El margen de juego en todo el país, o lo que vienen a ser los ingresos tras restar los premios, ascendió a 8.399,71 millones de euros en 2016, un 3.03% más que en el año anterior.