El mercado de criptomonedas es un nuevo territorio salvaje para inversores en todos los sentidos de la palabra. Por un lado, ofrece la esperanza de multiplicar tu dinero; por el otro, esconde un sinfín de riesgos traicioneros. Aparte de sorprendentes historias de éxito de personas a las que el bitcoin les ha cambiado la vida, también hemos leído sobre grandes pérdidas relacionadas con las criptomonedas. A pesar de la seguridad de las transacciones con criptomonedas, existe la posibilidad de perder todo tu dinero virtual... en un abrir y cerrar de ojos. No me malinterpretes: no pretendo evitar que compres criptomonedas, sino de evitar que acabes en bancarrota. Sigue leyendo y aprende 3 consejos a tener en cuenta a la hora de tratar con bitcoins u otras criptomonedas para minimizar las probabilidades de perder tu dinero.
- La torpeza de perder las claves privadas
Es la manera más tonta. Tal como ocurre en la vida real, en el mundo virtual puedes perder dinero por una falta de cuidado. Perder las claves privadas de tu cartera de bitcoins o de otra criptomoneda es más fácil que perder las llaves de casa. Una clave está formada por un número secreto tan difícil de recordar que la gente suele guardarlo en un archivo especial en su ordenador. Otra manera de almacenar una clave privada es usar una cartera de papel con un código QR con la clave dentro.
Ahora bien, todos sabemos que los papeles pequeños suelen perderse, los discos duros pueden romperse y los archivos pueden borrarse accidentalmente. También puede pasar que un virus infecte tu ordenador y te elimine todos los archivos del disco duro. Aunque seas una persona prudente y conserves todos tus archivos y papeles importantes en un lugar adecuado, nadie está completamente a salvo.
Aparte de perder las claves privadas, puedes olvidar el número PIN que te permite acceder a tu cartera. El inversor Mark Frauenfelder perdió más de 30.000 $ en bitcoins por no recordar su PIN.
Cómo evitarlo: duplica tus claves privadas y consérvalas en formato físico y digital. Además, copia el archivo que contiene la clave en un lápiz de memoria o en un disco fiable en la nube. Crea un PIN fiable y asegúrate de ser la única persona que sabe la contraseña de tu cuenta en la nube.
2. Perder el dinero virtual en un criptocasino
Jugar y perder dinero son acciones que van de la mano. No es necesario tener criptoactivos para perder los ahorros en un casino online. De hecho, la mayoría de casinos online aceptan dólares o euros, lo que hace que resulten más accesibles que los casinos que solo aceptan pagos con criptomonedas.
Sin embargo, los principales casinos para bitcoins y otras criptomonedas ofrecen un gran número de ventajas respecto a los casinos online basados en las divisas más habituales. En primer lugar, algunos criptocasinos no exigen facilitar ningún tipo de información personal. La mayoría de casinos te exigen que envíes tus datos personales al crear una cuenta, cosa que no se puede evitar de ningún modo, ya que los datos personales se vinculan con los métodos de pago de dichos casinos.
En segundo lugar, no se aplica ningún tipo de comisión bancaria. Además, es posible que los casinos ofrezcan bonos “gratuitos”, los cuales suelen ser más lucrativos en los criptocasinos que en los casinos online normales. Esto se debe a que la mayoría de criptocasinos son relativamente nuevos, de modo que ofrecen mejores condiciones para llegar más rápido a su público objetivo.
Lamentablemente, los bonos no son más que un truco para atraer a más clientes. Para poder retirar el dinero de los bonos hay que cumplir ciertos requisitos que implican usar el dinero del bono varias veces en los diferentes juegos de casino. Lo cierto es que la mayoría de jugadores pierde todo el dinero del bono al intentar cumplir sus requisitos de liberación. Además, algunos de ellos continúan jugando atraídos por la posibilidad de llevarse un jugoso bote. El resultado es evidente: en el 99% de los casos, acaban perdiéndolo todo.
Cómo evitarlo: no pruebes el juego online. Es una actividad muy adictiva que puede dejarte sin dinero e incluso arruinarte la vida. Si decides intentarlo, presta mucha atención: no sigas jugando si pierdes más de un 30% de tu depósito inicial. Por otro lado, te recomendamos que no sigas jugando si te has llevado un buen premio. Procura que impere la calma: es muy fácil perderlo todo realizando apuestas impulsivas tras obtener una ganancia importante.
3. Inversión en una ICO fraudulenta
Según un reciente estudio realizado por los investigadores Sherwin Dowlat y Michael Hodapp, el 81% de las ICO son estafas. Solo el 8% de las monedas analizadas en este estudio llegaron a la fase de intercambio. El resto de las iniciativas no pretendían desarrollar el proyecto prometido usando los fondos obtenidos. El Wall Street Journal ha publicado que 271 de las 1450 ICO analizadas presentaban un libro blanco con un carácter claramente fraudulento: se limitaban a copiar fragmentos de proyectos rivales o a ofrecer información falsa sobre el emisor.
Otro investigador dice que el 46% de las startups financiadas con ICO el año pasado fracasaron. A pesar de que esta cifra es un 20% inferior al índice de fracaso entre los negocios financiados con capital riesgo, sigue siendo muy alta y ofrece una idea de lo que supone invertir en una ICO.
Cómo evitarlo: evalúa a fondo el proyecto antes de invertir en él. Hazte las siguientes preguntas: ¿Es viable esta startup? ¿Qué me parece su misión? ¿Es suficientemente atractiva? ¿Qué retorno de la inversión puede proporcionarme aproximadamente esta ICO? Etc. Comprueba siempre que la empresa tenga evidencias de que su proyecto funcionará. Por ejemplo, si vas a invertir en un mercado de trabajo online, pueden existir pruebas de personas que ya hayan usado esta plataforma para contratar personal o ser contratados.
Por supuesto, la lista no está completa. Hay muchas otras maneras de perder tus bitcoins, como el hackeo de intercambios de criptomonedas, los mercados sobrevalorados y demás, pero no suelen estar a tu alcance. Los tres escenarios propuestos son fáciles de evitar con un poco de cuidado. Reducir el riesgo de hackeo de criptomonedas también es posible, pero eso merece un artículo específico al respecto.