De formas, texturas y colores
Los juguetes deben proponer al niño el estímulo sensorial, emotivo, lúdico y racional. Durante los primeros años estos objetos son muy gratificantes e inciden notablemente en el desarrollo psicomotor, un área que se manifiesta en los movimientos corporales, la expresión emotiva y cognitiva.
Para lograr que los juguetes contribuyan a formar la primera etapa del niño y fomentar un sano crecimiento, son importantes los de naturaleza educativos, un recurso que en manos de los artesanos fabricantes de Habitar las Formas invitan a transformar la experiencia.
Y las formas, precisamente, son moldeadas con madera de gran calidad y de origen orgánico. Una vez que se ha comenzado a procesar, se genera una transformación técnica y artística donde se arma el juguete previamente diseñado.
En el mercado hay una variedad de formas, texturas y colores concebidos para influir en el desarrollo del niño. Pero uno de los detalles que sobresalen en cada uno es su función. En general, lo que se busca es estimular los sentidos, lenguaje, razonamiento, creatividad y curiosidad, animando la zona lúdica, como propone la metodología Waldorf donde se inspira.
Entre otros, la juguetería educativa tiene por finalidad:
- Incidir en el desarrollo cognitivo: implica las funciones del sistema operativo o mental.
- Contribuir con la autoestima: un reconocimiento positivo de su personalidad.
- Fortalecer la zona afectiva: los sentimientos y emociones responden al medio socializado y a los valores fomentados.
- Desarrollar la memoria: se proponen reconocer los procesos y reconstruirlos.
- Potenciar la formación: en valores y en la conformación de habilidades y destrezas.
- Estimular la zona lúdica: mientras juega se forma y desarrolla sanamente.
- Fomentar el razonamiento: discernir y distinguir sobre realidades concretas.
Un sentido participativo
Los niños alcanzan niveles de formación más asertivos por medio del juego. En este sentido, los fabricantes proponen un tipo de actividad para una edad determinada. Algunos han sido diseñados para llevar a cabo una acción individualizada, otros para ser dirigidos, en grupos y participativos.
Cada uno cumple con un objetivo y está elaborado para realizar tareas específicas que buscan estimular ciertas conductas. Los juguetes deben renovarse, de manera que promuevan el descubrimiento de la novedad, esto como una intención enfocada al reconocimiento de nuevas experiencias.
Los diseños de Habitar las Formas contienen diversas formas, que son muy llamativas, contienen colores que invitan a la imaginación y a interactuar con plena libertad. En la relación que el niño lleva a cabo al manipular el juguete interviene la mente, las manos, los ojos, los sentimientos y el objeto en sí.
Los juguetes tienen las siguientes características:
- Son didácticos: generan el interés por el aprendizaje entendiéndose como un proceso cognitivo que reconoce la nueva experiencia y su incidencia en el comportamiento.
- Son ecológicos: carecen de tornillos y de cualquier elemento metálico, sólo tiene cola para el pegado, y un acabado técnico-artístico que da como resultado un juguete artesanal.
Algunos datos relacionados con la pedagogía
El método Waldorf es una creación pedagógica formulada por Rudolf Steiner, que data de 1919, cuando aún rugían los estruendos de la Primera Guerra Mundial. En ese tiempo Steiner, por encargo de una empresa alemana, concibió una escuela a la que le imprimió una filosofía renovadora.
Esta metodología propone que el individuo aprenda por relaciones dinámicas, donde los alumnos tengan procesos individualizados y cooperativos. Descarta la homogeneización del aprendizaje, por el contrario formula las actividades artísticas y el juego como una forma innovadora, y es precisamente en lo que se basa el arcoiris de Waldorf.
Esta renovación a la enseñanza-aprendizaje igualmente pone a un lado los recursos tradicionales como libros de textos o exámenes, nada de tareas, y menos, material didáctico tradicional. Se centra en el currículum oficial, pero personaliza el aprendizaje y fomenta fundamentalmente la expresión creativa y crítica del participante.
En este sentido, desde Habitar las Formas se promueve la aplicación de competencias artísticas y las labores de artesanía, sentando las bases de una educación que abarca tres etapas: jardín de infancia, edad escolar, y edad joven y adulta.
Durante la primera etapa, que es la que más interés tiene para el uso de los juguetes como recurso para el aprendizaje, y que comprende de 0 a 7 años, la actividad está dirigida al desarrollo de la psicomotricidad y la habilidad del reconocimiento físico-espacial.
Los juegos como recurso
En efecto, desde que el método entró en vigencia hasta ahora, mucho es lo que ha acontecido. Sin embargo, la propuesta de introducir el juguete como recurso didáctico sigue vigente y se ha mantenido, de manera que los fabricantes de esta línea cada vez son más creativos.
El arco iris Waldorf, por ejemplo, se inscribe en este pensamiento. ¿En qué consiste esta propuesta y cómo se juega?
- Tiene 12 piezas y está diseñado plenamente dentro de los parámetros que señala la pedagogía Waldorf.
- Se presenta como un juego simbólico con una forma curvada.
- Son unos bloques de madera con dimensiones de 38 x 38 x 6.5 cm.
- Está fabricado con tres acabados: madera natural, revestido con pinturas de ceras y otro al que se le ha aplicado pintura al agua y pigmentación de origen natural.
- Es una madera maciza.
- Tiene múltiples posibilidades: se puede apilar, construir, encajar, hacer espirales, carreteras, túneles, puentes y demás.
- Es una invitación a poner en acción la imaginación y desandar la infinidad de aplicaciones que plantea el juego.
Ventajas del arcoíris Waldorf
El juego se enfoca en estimular la capacidad de destreza y coordinación del pequeño. Las habilidades psicomotrices entran en acción con cada uno de los bloques que se manipulan. La creatividad, igualmente tiende a aparecer en el proceso, al convertirse en un desafío para los participantes.
Habitar las Formas basa sus creaciones en la pedagogía Waldorf, por lo que está validado y sostenido por este enfoque, de manera que los niños pueden sencillamente jugar y aprender.