Las empresas familiares aprueban con reparos la situación económica, a la que dan una calificación del 5,33 sobre nueve, pero se muestran muy preocupados por la política. Según la votación interactiva celebrada entre los 650 asistentes al XXII Congreso de la Empresa Familiar celebrado en Murcia, las empresas consideran que el mayor riesgo que tiene España para afrontar el futuro y basar su crecimiento es la gobernabilidad por delante de las reformas estructurales, el desempleo y la demografía.
El año pasado, los empresarios otorgaron una calificación del 5,48, que supuso una rebaja frente al 6,22 del 2017, año en el que se había alcanzado la mejor nota desde que se hace la encuesta en 2008. Por otra parte, la mayoría de los empresarios, un 63%, piensa que la situación tendrá una recuperación frágil (el año pasado ese porcentaje era del 41%), mientras que las empresas que piensan reducir la plantilla pasan del 7% al 16%.