El euro volvió a cruzar a la baja una marca psicológica importante frente al dólar en medio de un repunte del apetito por la seguridad del dólar en los mercados internacionales. La caída del precio del petróleo sobre perspectivas de una profunda contracción de la demanda global, unido a la inestabilidad de las cifras del Covid-19, tornaron nuevamente amargo el sentimiento de los inversores. La agenda de la Eurozona ofrecerá hoy, las cifras de producción industrial de febrero, con un pronóstico medio de contracción de 0,1% en relación al mes anterior, de un avance previo de 2,3%. Aunque estas cifras pueden comenzar a reflejar el colapso de la actividad industrial derivada del coronavirus, la estadística de hoy podría sub-representar la situación actual, según sugirieron los índices adelantados de compras industriales.
Mientras tanto, los países del área continúan diseñando planes para una gradual reapertura. En Alemania se pretenden restablecer los pequeños comercios la próxima semana y los colegios a partir de mayo. Sin embargo, la posibilidad de nuevos repuntes de la infección podría convertirse en la “nueva normalidad”, por lo que cierres sucesivos no deberían descartarse.
El dólar retomó fortaleza ayer con la caída de los precios del crudo y el deterioro del apetito por el riesgo. No obstante, las condiciones financieras y los signos de estrés en los mercados de liquidez de dólares estuvieron lejos de alcanzar los niveles observados en marzo. Donald Trump dijo que anunciaría hoy pautas para reabrir la economía estadounidense, alegando que el país ha superado el pico de la epidemia de coronavirus. Los detalles de la reapertura, así como el riesgo de una segunda ola de infecciones, conllevan un alto potencial de volatilidad en el mercado. Los datos económicos de ayer destacaron la severidad del shock del coronavirus en la economía norteamericana. Las ventas minoristas se contrajeron un 8,7% en marzo, mientras que el índice de fabricación Empire State cayó de -21,5 a -78,2. El índice más bajo en 2008 fue -34.2.
Los datos de producción industrial fueron igualmente opacos, cayendo en marzo un 5,4%. Las solicitudes de ayuda al desempleo de la primera semana de abril se presentan hoy a las 14:30 ECT, con un aumento esperado de nuevas reclamaciones de al menos 5,5 millones. Eso empujaría el total de cuatro semanas por encima de los 22 millones, prácticamente eliminando todas las ganancias laborales desde la última recesión. Algunos economistas ahora ven la tasa de desempleo aumentando al 20% tan pronto como este mes, y no hay garantía de que se detenga allí.
En un encuentro por videoconferencia ayer, la Unión Europea y el Reino Unido acordaron que buscarán un “progreso tangible” en las negociaciones del Brexit para junio, después de que la pandemia obligó a las dos partes a suspender las conversaciones. Las tres rondas de encuentros se llevarán a cabo en las semanas del 20 de abril, 11 de mayo y 1 de junio. Si no logran avanzar para mediados de año, el Reino Unido ha dicho previamente que comenzará a planear una separación sin acuerdo. Se continúa especulando que el Reino Unido aceptará retrasar la fecha de su separación final del bloque, prevista de momento para fin de año, pero hasta ahora el gobierno ha descartado en repetidas ocasiones esa posibilidad. Esta postura fue ratificada ayer por David Frost, el representante británico en las negociaciones.
El peso mexicano extiende las pérdidas frente a sus principales rivales, después de que la agencia calificadora Fitch redujera ayer la nota crediticia del soberano a solo un grado del nivel especulativo. La calificación de México ahora se ubica en BBB- con un panorama estable, producto de la severa recesión que enfrentará el país como resultado del impacto económico del coronavirus. Fitch estima que la economía mexicana podría colapsar un 4% este año, de una expansión de 1.5%-2.5% esperada inicialmente. Este escenario podría colocar la deuda soberana en un 50% en relación del PIB este año, la cifra más alta desde la década de 1980.
Después de S&P, la rebaja de Fitch es la segunda que recibe México en menos de un mes, lo que dificulta las capacidades del país para rebasar la crisis económica. Las perspectivas de recuperación de la estatal petrolera Pemex –que también ha sido degradada a territorio basura recientemente-, son igualmente desalentadoras. Las principales instituciones esperan que México no logre comenzar la reanimación de la economía hasta el 2021, lo que, a su vez, extiende el horizonte de recuperación del peso mexicano.