La moneda única logra avanzar por cuarta jornada consecutiva frente al dólar, en un giro que difícilmente responde a factores idiosincráticos, sino más bien a la dinámica suavizada del dólar de cara a Jackson Hole. El modesto rally de apetito por riesgo esta semana revela expectativas de que Powell pase de hacer un anuncio explícito sobre el tapering el próximo viernes. Por su parte, el BCE no se mantiene al margen de una potencial reducción de los estímulos monetarios en EE.UU., con el economista jefe de la institución, Philip Lane, asegurando que el banco está preparado para responder a cualquier disrupción resultante en el mercado. Lane enfatizó que el BCE está decidido a mantener su compromiso hacia condiciones favorables de financiamiento, explicitando que el organismo sigue de cerca la relación entre oferta y demanda de instrumentos de deuda para cubrir posibles brechas. Hoy se dan a conocer las actas de la última reunión del BCE, donde saldrán a la luz más detalles sobre la postura ultra-acomodaticia de la política monetaria.
El billete verde operó con tono mixto en la jornada de ayer, ya que el mercado se mantuvo sin dirección clara en espera de la conferencia de Jackson Hole mañana. En el calendario económico destacaron las órdenes de bienes duraderos en julio, con una contracción mensual de 0,1% frente al crecimiento de 0,8% en junio. Sin embargo, el resultado fue bastante sólido en comparación con expectativas de una caída tres veces mayor y pese a todas las dificultades que ofrece el panorama actual. En adición, la mayor contribución a estas pérdidas vino de las áreas de transportación y defensa, sin las cuales las órdenes avanzaron un 0,6%, de un 0,5% esperado. Los pedidos podrían a comenzar a caer drásticamente en los próximos meses, habiéndose registrado un volumen de órdenes cercanas al récord histórico. El principal escollo se encuentra ahora en las cadenas de suministros interrumpidas por la variante delta, lo que ha forzado al incremento de los precios o a la caída abrupta de los inventarios en algunos casos. Los mercados prestarán atención a la Fed sobre este particular en el evento de Jackson Hole, mientras toman nota de las solicitudes semanales de paro.
La acción del precio de la libra estuvo bastante apagada ayer en línea con la dinámica más amplia del mercado, previo a la venta más notable del dólar hacia el final de la sesión europea. Esta mañana, la libra continúa ganando un modesto terreno, mientras el dólar retrocede de cara al evento de Jackson Hole. Frente a un euro también en positivo, la libra se mantiene bastante estable, con ganancias moderadas en lo que va de semana. Con un calendario económico completamente vacío hasta la próxima semana y un hilo escaso de noticias en el Reino Unido, la libra busca temáticas fuera de las fronteras nacionales.
El peso mexicano cerró la jornada con pérdidas frente al dólar y el euro, mientras la divisa intenta retornar con dificultad a su media móvil de los últimos 6 meses. El peso ha sido notablemente trastocado por la ola de fortaleza del dólar de la semana pasada y, desde entonces, los datos económicos débiles han obstaculizado el regreso del par a su más reciente nivel de soporte. El crecimiento del PIB en el segundo trimestre del año fue revisado marginalmente a la baja, de 1,6% a 1,5%, mientras que el indicador adelantado de la actividad económica para junio cayó un 0,87% respecto a mayo, de una contracción de 0,3% esperada. La caída de las ventas minoristas reportadas a inicios de la semana indica que la ralentización del consumo debido a la variante delta podría tener un impacto económico mayor de lo esperado. En medio de este entorno de riesgos, los inversores evalúan la ruta de acción de Banxico en los próximos meses. Hoy podrían conocerse más detalles sobre esto, con la publicación de las actas del último encuentro de política monetaria.