El Régimen de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (“EU ETS” por sus siglas en inglés) es el mercado de carbono más grande del mundo y es la base de las políticas de la Unión Europea (UE) para atenuar el cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. El régimen está destinado a ayudar a la UE a lograr la neutralidad de carbono en la región en 2050. La UE, signataria del Acuerdo de París, está avanzando en la lucha contra el cambio climático y ha aprobado una ley para que sus objetivos de emisión de gases de efecto invernadero sean legalmente vinculantes. El acuerdo tiene como objetivo la reducción de las emisiones netas de la UE en un 55% en 2030, desde los niveles de 1990, y eliminarlas en 2050.
Bajo el EU ETS, existe un límite anual sobre la cantidad de gases del efecto invernadero que las empresas pueden emitir. Cada año se emite un número fijo de derechos de emisión de carbono, exigiendo a las empresas tener suficientes derechos para cubrir sus emisiones y asegurándose de que estén por debajo del límite. Los aumentos en los derechos de emisión de carbono significan que a las empresas les resulta más caro cubrir su huella de carbono con los derechos de emisión y las incentiva a invertir en tecnología de reducción de la polución para impulsar un cambio más rápido.
Una mayor participación de los inversores en el mercado de futuros sobre EUAs podría impulsar la liquidez de estos futuros y de los EUAs subyacentes, lo cual puede contribuir al proceso de “descubrimiento de precio”. Un mercado de carbono minusvalorado podría ralentizar el progreso de descarbonización. Una mayor participación de los inversores podría ser percibida como un desarrollo positivo para el mercado.