El usuario solo tiene que aportar las 2 últimas facturas de luz y gas y, en solo 48 horas, Vivolt realiza el estudio personalizado y se encarga de todos los trámites administrativos para realizar el cambio de compañía, todo de manera gratuita para el usuario, ya que son las propias comercializadoras energéticas las que pagan una comisión a la startup, en base al consumo de cada nuevo cliente que
les traiga. Esta comisión en ningún caso le repercute al cliente final, que siempre obtendrá el precio más barato del mercado.
Ahorro real
Gracias a Vivolt, hogares y pequeñas y medianas empresas pueden disfrutar de un servicio de asesoría energética reservado, hasta ahora, a las grandes compañías que podían asumir el coste de estos profesionales.
De esta forma, los procesos de automatización del algoritmo de Vivolt posibilitan el ahorro de costes en la realización de estos estudios personalizados, que permiten la democratización de la asesoría energética.
Los ahorros medios de los clientes de Vivolt están entre el 15 y 20% de su factura mensual, dependiendo de cada caso. Así, un hogar medio puede ahorrar un 20% de su factura, lo que significa 1.121 € al año.
En las PYMES los ahorros puede ir desde un 16% en hoteles, lo que equivale a 5.711 € al año, o el 14% el restauración, que equivale a 1.060 € al año. En el caso de las grandes empresas el ahorro medio es del 12% lo que supone 18.470 € al año.
Hermanos y emprendedores
Esta startup, que nace en plena pandemia y se desarrolla durante la mayor crisis energética a nivel mundial, de la mano de los hermanos Treviño, Lucas y José María, surge como respuesta a un problema familiar con el que nos hemos encontrado todos: no solo suben las facturas de la luz y el gas, sino que intentar buscar soluciones está fuera del alcance del ciudadano medio.
Así, aunque José María ya estaba relacionado con el sector energético, a través de la ingeniería de su padre, de la que se hizo cargo tras su fallecimiento, tuvo que invertir toda una tarde para encontrar la mejor tarifa para su madre, a la que cambió de compañía y le ahorró un 30% del gasto mensual. Poco le duró la satisfacción ya que, pasado apenas un año, la comercializadora les subió el precio sin avisar.
“Esto me enfadó mucho, había perdido un día entero buscando la mejor comercializadora y, como cualquier usuario que haya intentado optimizar su factura, me di cuenta de que es realmente complicado encontrar una oferta adaptada a las necesidades de cada uno. Además, por todos es sabido que no te lo ponen nada fácil con tarifas engañosas, mucha letra pequeña o políticas de captación agresivas que nos confunden” - asegura José María Treviño . “Así, de este hecho tan cotidiano, surgió la idea disruptiva de Vivolt, que funciona como una especie de Robin Hood del sector energético en el que buscamos los resquicios de las ofertas comerciales para que, por una vez, sea el usuario quien gane y no las grandes compañías” - continua Treviño.