“De todos estos potenciales compradores, y tomando como referencia los datos que manejamos desde pisos.com, la inmensa mayoría (79%) se decanta por la segunda mano frente a la obra nueva (21%)”, revela el director de Estudios y portavoz de pisos.com, Ferran Font, y añade, “la volatilidad del mercado dificulta seriamente elaborar unas previsiones a largo plazo, pero sí que podemos afirmar que ahora es un buen momento para comprar vivienda, pues las hipotecas se van a seguir encareciendo”.
Inmuebles para vivir, no para invertir
Una de las afirmaciones más relevantes que se pueden extraer de los resultados de la encuesta es el motivo detrás del desembolso de los futuros compradores. Así, ocho de cada diez (85,1%) españoles se plantean comprar una vivienda con la intención de vivir en ella, mientras que únicamente un 14,9% ve la operación como una inversión.
“La inflación provoca, irremediablemente, una pérdida de la capacidad adquisitiva de los ciudadanos. Sin embargo, sigue habiendo mucho ahorro en el bolsillo de los españoles. Este hecho, unido a que la vivienda es un valor refugio que escapa de la volatilidad, hace que miremos a este activo como el ingrediente descorrelacionado perfecto de nuestro patrimonio financiero”, detalla el experto.
En última instancia, en lo que respecta a los requisitos indispensables de los potenciales compradores a la hora de adquirir un inmueble destacan la presencia de espacios exteriores(terraza, balcón o jardín), prioritario para el 80,2% de los encuestados; la instalación de un ascensor, para el 71,6% de los mismos, y que haya una plaza de garaje, con un 59,5%. Le siguen, ya con mayor distancia, que la casa cuente con trastero (36,6%), piscina (19,8%) o zona deportiva (7,9%).