Los metales industriales se han quedado rezagados, con un retroceso del 7% en lo que va de año. Sin embargo, con el repunte del 7% del mes pasado, su dirección está cambiando rápidamente, y no podemos descartar que se mantengan estables a medida que transcurre el próximo mes.
Los metales preciosos han sido un chasco, ya que se esperaba que la fuerte inflación, la incertidumbre geopolítica y el malestar de los mercados financieros impulsaran el oro. Por el contrario, el oro cayó ante la presión de la fortaleza del dólar estadounidense y la caída del mercado de renta fija. Sin embargo, en el último mes, los metales preciosos se han recuperado, con una subida del 7,4%.
La Reserva Federal ha anunciado en sus últimas actas que pronto se producirá un cambio de orientación (la Reserva Federal aumentará los tipos a un ritmo más lento). Esto ha contribuido a que el dólar se devaluara alrededor de un 4% en el último mes y a que los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años cayeran 55 puntos básicos. La inflación registrada en Alemania y España, por debajo de lo esperado, indica que el BCE también tendrá que cambiar de rumbo en breve (por lo que la depreciación del dólar no está garantizada).
Las protestas aumentan en toda China a medida que el descontento masivo con las políticas de COVID cero llega un punto insostenible. La frágil naturaleza de un sistema político unipartidista indica que el presidente Xi tendrá que ceder en algún momento. Las políticas de COVID cero han perjudicado la economía china y una moderación ayudaría significativamente al crecimiento de la nación, que es la principal consumidora de materias primas.