En la sesión de ayer se mantuvo la volatilidad en la mayoría de los pares del dólar estadounidense a pesar de lo despejado de los titulares. Como ya señalamos, el posicionamiento fue probablemente el factor dominante en el mercado de ayer. Tras unas primeras compras durante la noche, el dólar comenzó a venderse durante la mañana de la sesión europea, coincidiendo con una moderación de los precios energéticos europeos a corto plazo. Rumbo a las operaciones de las 16:00 de Londres, el dólar pronto empezó a recuperarse, de nuevo con pocas publicaciones de noticias económicas. Finalmente, el índice DXY del dólar cerró la sesión un 0,19 % al alza, pero gran parte de esta reacción se debió al repunte del 0,77 % del USDJPY. Frente al EUR y la GBP, el dólar acabó la jornada relativamente plano.
Esta mañana, el dólar inicia de nuevo la sesión europea en desventaja. Si bien los movimientos siguen siendo limitados durante la noche, tanto la NOK como el AUD han logrado cosechar unas ganancias del 0,4 %. Sin embargo, la mayoría de los pares de divisas se mantienen en los rangos recientes, mientras los operadores esperan el último informe del IPC estadounidense sobre noviembre hoy. Se espera que la tasa principal se reduzca del 7,7 % al 7,3 % interanual, y que la medición subyacente también caiga 0,2 puntos porcentuales hasta el 6,1 %. Sin embargo, debido a los efectos de base, el impacto en el mercado provendrá de la tasa intermensual del IPC subyacente, que se espera que iguale la cifra suave de octubre, del 0,3 %. En caso de que las expectativas se cumplan o incluso no se llegue a alcanzarlas, la valoración de la reunión de febrero de la Reserva Federal probablemente se moderará aún más a favor de otra reducción en el ritmo del ciclo de ajustes a 25 puntos básicos.
En este escenario, esperamos que divisas como el JPY y el NZD superen el rally del G10 frente al dólar debido a su sensibilidad a las rentabilidades estadounidenses. Sin embargo, buscaremos atenuar la visceral reacción inicial, ya que cualquier depreciación adicional del dólar será contraproducente para la Reserva Federal y probablemente se enfrentará a la resistencia del banco central mañana por la tarde. A pesar de que los datos en tiempo real apuntan hacia una cifra subyacente más liviana, los economistas se han equivocado al predecir la inflación durante gran parte de este año y dos lecturas previas del IPC subyacente intermensual del 0,3 % han precedido un porcentaje intermensual más elevado, del 0,6 %, el mes siguiente. Los riesgos para la cifra de hoy siguen tendiendo muy al alza precisamente por estas razones. Un rebote en la cifra del IPC subyacente probablemente haría que el dólar recuperara gran parte de sus pérdidas de noviembre frente al G10, con el JPY, la GBP y el EUR en el punto de mira.
A pesar de la publicación de los datos del PIB y del mercado laboral del Reino Unido en las últimas 24 horas, la reacción de precios en la libra ha sugerido que sigue cundiendo una cierta precaución entre los operadores. Una vez más, esto se debe en gran medida al impacto que el informe de hoy del IPC de EE. UU. podría tener sobre el GBPUSD y, a su vez, los cruces de la GBP. Con la libra asentada como una de las monedas con mejor desempeño en las semanas posteriores al informe del IPC de Estados Unidos de octubre a pesar de la escasa mejora de los fundamentales en las perspectivas económicas del Reino Unido el GBPUSD actualmente cotiza con un 8 % de ganancias con respecto al 10 de noviembre, los riesgos para la libra de cara a la publicación de hoy son asimétricos. Al igual que el euro, creemos que una gran parte de los últimos avances podrían revertirse hoy si la medida subyacente del IPC rebotara hacia los promedios recientes del 0,6 % intermensual y mostrara que dicho componente de la inflación será más persistente. Dependiendo del impacto del IPC subyacente, creemos que la libra esterlina podría caer hasta un 4 % en las próximas 36 horas.