En primer lugar, es necesario tener una instalación con un dimensionado adecuado. El instalador será capaz de evaluar cuál es el consumo que va a requerir la vivienda, local o empresa y dimensionar así el cableado, todos los dispositivos y también evitar así que haya pérdidas innecesarias.
El uso actualmente de la tecnología es clave para conseguir elegir equipos y dispositivos que sean eficientes de verdad. Las luminarias led, el bajo consumo en los electrodomésticos y los sistemas de climatización más eficientes y sostenibles ayudan a controlar el consumo de energía y disminuir los kw que se facturan.
Gestos como la instalación de interruptores automáticos, temporizadores en zonas de paso o incluso sensores de movimiento en los descansillos o exteriores permiten abaratar mucho más de lo que aparenta. El desperdicio de energía es el que es realmente caro para cualquier hogar, de ahí que además haya que dejarse aconsejar por estos profesionales en el tipo de tarifa que se ajusta mejor a las necesidades reales en términos de contratación de kw, periodos de máximo consumo…
Finalmente, es clave que también asesoren y traten de convencer en la instalación de soluciones de energía renovable que permita ser más independiente en el campo energético. La instalación de paneles solares o incluso aerogeneradores puede ser una solución que, dadas las subvenciones actuales, que los profesionales conocen y saben tramitar, pueden ser de lo más interesantes.
En este sentido, es clave tener en cuenta que contratar a un instalador eléctrico calificado y con experiencia es garantía de un trabajo seguro y de calidad. verificar sus credenciales y referencias antes de contratar sus servicios puede ahorrar más de un disgusto.